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VOZ DEL DIHABLO

THE DIRT, EL RETO

EL FOKO
TORREÓN, COAH, miércoles 20 de febrero 2019, actualizada 9:03 am

Pierdo con facilidad la noción del tiempo; hay días que vivo dos días y otros en que no vivo. Veo números en el calendario pero seguido confundo el mes o el año en el que estoy; creo que me vuelto intemporal. Y es por estas fechas, días, minutos, segundos, que veo quejas y comentarios (algunos expectantes) sobre la película biográfica acerca de la vida de Mötley Crüe.

Es época de hablar sobre las bandas de rock. Primero, Bohemian Rhapsody. Luego, Lord of Chaos, filme que dudo mucho llegue a la Comarca Metalera. A mí me gusta el ejercicio, ¿qué mejor manera de acercarse al artista que conociendo su vida? ¿Qué manera más digerible que una película? Vida y obra, la delgada línea. El gran fracaso de Bohemian Rhapsody, para mí, es lo alejado que está el guión de la vida real. El gran éxito, el melodrama.

A partir de que salió a la luz la película INSPIRADA (las mayúsculas son intencionales) en la vida de Freddie Mercury y Queen, el grupo volvió a nacer, ocupó los primeros lugares en listas de reproducción en Spotify (es lo de hoy) y hasta el pequeño Jeremy se hizo fan (ahora quiere conseguir la discografía completa).

La banda se reinventa, se revitaliza y por ahí leí que estará en la entrega de los premios Oscar (cosa que me importa lo mismo que nada).

Y es que la música no muere; y si muere, no era música.

De Lord of Chaos es una lástima si no llega a nuestras “pantallotas” locales, pero sería entendible; si no apoyamos la “escena local” de 40 pesos el “toquín”, ¿pagaríamos $200 por ir a ver una película sobre algo que ni siquiera conocemos, pero que andamos de faroles usando playeras negras todas “ensangrentadas”? No hay mercado, pues, es lo que quiero decir.

Pero Mötley Crüe es Mötley Crüe. Es más, lo voy a poner en mayúsculas: MÖTLEY CRÜE. Llegando a la oficina, me serví café y me puse a hacer la tarea. Lo primero, ver el tráiler de The Dirt, el filme basado en la historia de la mejor banda de ‘glam’ / ‘hard rock’ que haya llegado a las “grandes ligas”.

Es una banda que tiene todo... mil veces mejor que Kiss, por ejemplo. -Dejo este comentario y me voy rápidamente... Ya regresé.

Justo por estos días, en un grupo de adict... digo, coleccionistas, se tocó el tema de la banda californiana. En una opinión generalizada, la mayoría de los escuchas guardan cierto respeto por MC, aunque en muchos casos se le califica de banda “sobrevalorada”. Y tal vez el calificativo le quede bien. Pero lo que Nikki Six, Tommy Lee, Mick Mars y Vince Neil lograron va más allá de una obra musical perfecta e insuperable (porque no hicieron eso). Mötley Crüe creo un hito en el rock de los 80 y principios de los 90.

Crearon dos discos magníficos (los dos primeros) y luego algunos himnos regados en sus siguientes materiales. Hasta Dr. Feelgood (1989), la banda vuelve con un trabajo redondo. Luego, una genial recopilación con piezas extra -infaltable en una colección decente de rock-, el “apestado” disco homónimo y después tres trabajos de larga duración perfectamente olvidables.

Pero además de eso, los Crüe tienen conciertos y presentaciones únicas, ¡show! Y una historia que va de los excesos a la autodestrucción como pocas. Hay drama. Y si el filme, a cargo de Netflix, logra reflejar una parte de eso, yo quiero verlo. Si con el puro tráiler ya logró emocionarme.

Luego vienen las críticas sin argumentos, aún antes de conocer el producto final, y demás comentarios sin sentido ni dirección definidos. Así ladran a veces los perros cuando ven a la gente pasar.

De cualquier forma, nadie está obligado a pensar como alguien más ni a ver películas que no le llamen la atención. A mí, por ejemplo, Roma me ha pasado de noche.

Espero que The Dirt sí se apegue (en lo posible) a la historia real; agregarle elementos me parecería algo innecesario. Ojalá se incluya también a John Corabi por lo menos en una escena, que su disco para nada es malo.

Mötley Crüe, el lado salvaje; un ‘soundtrack’ de quienes jugamos a ser “malos” en los años de juventud, allá por los 90. Y anécdotas sobran.

Saludos a mi Barro; estoy seguro que esta historia le interesa. Nos leemos en: La Música del Dihablo [Facebook].

Y que reine el ‘heavy metal’ en sus atolondrados corazones.

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