21 de julio de 2019 notifications
menu desktop_windows
EDITORIAL

Sexting

Diálogo

YAMIL DARWICH
jueves 21 de marzo 2019, actualizada 5:38 pm


Enlace copiado

La nota de El Siglo fue muy triste y preocupante: joven del estado de Coahuila, de 19 años, es exhibida desnuda a través de medios sociales y decide quitarse la vida.

Entre las nuevas palabras incluidas en el castellano está la de "sexting" - de sexo y texting, textear - que se empezó a utilizar en el 2005.

Se trata de describir la acción de compartir información con connotación sexual a través de mensajes por la red, que ofrece diferentes campos para hacerlo: Facebook, Messenger, Twitter son solo tres de los más conocidos y utilizados; en ninguno de ellos existe la garantía real de privacidad y completo control de lo publicado.

Ya son muy repetidos los casos de personas agredidas, particularmente los jóvenes que buscan notoriedad; ellos, pretendiendo llamar la atención a amigos y novios, aceptan a solicitud expresa entregar "prueba de confianza y amor", exhibicionismo de muchachos aún con poca madurez. Otros, lo hacen inmersos en juegos eróticos de los que aún no son capaces de medir consecuencias.

Las posibilidades de editar, reeditar y distribuir tales comunicados son múltiples; cualquier persona, con conocimientos mínimos del manejo de programas computacionales, puede hacer trabajos que bien que pueden considerarse profesionales.

Algunos casos son de examigos, quienes sin medir consecuencias o con premeditada maldad - le aseguro que los hay - suben a "la nube" materiales compartidos en tiempos de romance y luego aplican la agresión a través de apps. Otros materiales son elaborados por "navegantes" que encuentran la información y la modifican para hacerla más llamativa y/o la incluyen en grupos que gustan del voyerismo.

Los casos extremos llegan al suicidio, pero otros muchos reciben el daño moral que en veces es irreparable, alterando sus relaciones familiares y sociales, además de crear estados psicológicos mórbidos.

Algunos videos se dan, particularmente, en aquellos jovencitos - ambos sexos - que por su propia inexperiencia aceptan posar desnudos o semidesnudos con actitudes eróticas y hasta pornográficas, para luego sufrir las graves consecuencias en su integridad personal.

Incluya a los adultos criminales, quienes rastrean con método y tecnología las llamadas redes sociales, buscando establecer el contacto con menores - que llegan a lograr - para luego abusar aprovechándose de la imprudencia de esos muchachos.

No es desconocido el trabajo realizado sistemáticamente por los tratantes de blancas o traficantes de órganos; otras veces, son simples voyeristas adultos o menores con manifestaciones patológicas de su sexualidad.

Por tal motivo, ante la repetición de casos graves, desde 2017 la Fiscalía General del Estado de Coahuila aprobó reformas al Código Penal del Estado, en el artículo 272, para incluir el delito de "violaciones a la privacidad", con penas que pueden ir de 3 a 6 años y multas de 700 a 1,200 días de salario.

Desafortunadamente es muy difícil rastrear tales comunicados, particularmente aquellos que son elaborados por conocedores, quienes saben enmascararse en la red escondiendo casi a la perfección su verdadera identidad.

Los agredidos son muchachos que piden atención, quienes tienen sentimientos de abandono familiar, padres ausentes o que pasan mucho tiempo en soledad navegando en la red, buscando entretenimiento; también la autoestima baja favorece el sexting, que hace a adolescentes y hasta niños más "blandos" que los demás.

Los psicólogos Jane D Brown, Sarah Keller y Susannah Stern publicaron su investigación titulada "Sex, Sexuality, Sexting, and SexEd: Adolescents and the Media" y han declarado que con los dispositivos móviles la práctica del "sexting" se ha convertido en una forma de descubrir la sexualidad entre adolescentes de los Estados Unidos.

Desafortunadamente encuentran falsedades y vicios graves.

Otros expertos clasifican a los practicantes en dos grandes grupos: como pasivos, aquellos que solo navegan rastreando mensajes; y activos, los que elaboran y comparten material. Los primeros desarrollan una actividad adictiva que se incrementa con el tiempo, tomando en consideración las debilidades en la construcción humana - psicológica y social - de cada cual.

Luego, con el paso del tiempo, se sumergen en la costumbre de compartir, finalmente a hacer sus videos.

Hay formas de prevenirlo:

Usted ya sabe la más importante: comunicación constante con los menores; también la generación de confianza entre todos los familiares.

Incluya la entrega del tiempo compartido con ellos en actividades lúdicas y familiares, que requiere sacrificio de los planes de los padres, incluyendo descanso y otras actividades; la prudente inteligencia para lograr la apertura del menor y jamás abusar de la confianza ganada, hasta lograr tenerla totalmente.

Logre que le permitan ver - junto a ellos y siempre como acto consentido respetando la integridad y privacidad del muchacho - sus teléfonos, computadoras, tablets y hasta las habitaciones. La limpieza del hogar es buena oportunidad utilizada por las mamás.

Cabe recordar aquello de "más vale prevenir que lamentar" y hacer repasos reflexivos del comportamiento de nuestros menores. ¿Estamos atentos?

ydarwich@ual.mx

TAGS
Temas del día
  • Migrantes
  • Chapo Guzmán
  • Pemex
  • RELACIONADAS
    COMENTA ESTA NOTICIA
    Cargando comentarios...
    Cargando más noticias...
    Cargando tendencia...