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Torreón

La Japonesa, tradición desde hace 84 años

La tienda ha sobrevivido los cambios generacionales y sigue abierta como mercería

FABIOLA P. CANEDO / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, domingo 26 de mayo 2019, actualizada 9:52 am

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Luis Hisashi Tanaka Maruyama, de origen japonés, llegó a México a los 18 años para conocer el país y se quedó por la aventura y el reto que significaba emprender un negocio en una región que prometía gran crecimiento, en La Laguna.

Junto a su esposa, Ey Tsuji, quien nació en Guadalajara pero era de padres japoneses, fundó "La Japonesa", una tienda que se convertiría en un referente para los niños de Torreón de 1935 a los años 70.

María Cristina Masako Tanaka Tsuji, única hija del matrimonio, señala que su padre llegó a México en 1917 y se casó con su madre en 1934, para llegar juntos a Torreón en ese mismo año y abrir el negocio en el 35.

"Son 84 años que tiene el negocio, la gente me pregunta por qué vino mi papá para acá, yo pienso que, al principio, fue una visión aventurera pero se aclimató a la vida de México, prueba está que se naturalizó mexicano el 10 de marzo del 33", comenta.

Refiere que este procedimiento era muy inusual entre los japoneses en aquellos años, pero Luis Tanaka no era como los japoneses promedio, de semblante serio, sino que su personalidad era amable y siempre tenía una sonrisa que regalar a quienes visitaban la tienda.

Aunque Luis viajó en tres ocasiones a Japón a visitar a su familia, la última en 1942, nunca se arrepintió de mudarse a Torreón.

Además de La Japonesa de Torreón, sus tíos pusieron un tienda similar en Monterrey y otra en Chiapas, mismas que ya cerraron. El giro era principalmente de juguetes y mercería.

SIGUE LA TRADICIÓN

Luis Tanaka falleció en 1965 y Ey Tsuji en 1996. Su hija única, María Cristina Masako, decidió continuar con el negocio.

"Ahorita yo creo que ya es por terquedad", dice, "creo yo que mientras tenga salud y ganas de seguirle, voy a seguir".

Aunque cuenta que la tienda ya no tiene el mismo prestigio que hace algunos años, recuerda orgullosa que fueron una de las primeras jugueterías y que siempre tenían los productos que estaban de moda en el momento, al grado de que en la temporada navideña llegaban a cerrar hasta la 1 de la mañana, ante la gran cantidad de clientes que acudían y buscaban aquí el regalo perfecto para sus hijos.

"Cambia el tiempo, cambian las cosas, cambia la mercadotecnia y todo, tuve que dejar el juguete porque ya tenía que ser mucha la inversión, seguí la tradición de La Japonesa, hay quienes me dicen que ya cierre pero aquí estamos de terquitas", dice María Cristina Masako.

En una vitrina, se observa un tren antiguo, juegos de máquinas de coser, automóviles de metal, armónicas, una cigarrera, y un Caballero del Zodiaco, junto a catálogos de juguetes de 1974.

"Ahora hay más juguetes tipo pantalla, dispositivos móviles, yo no soy fan de ese tipo de juguetes, son necesarios pero pienso que se exagera su uso, nosotros vendíamos juguetes en sí, de los de jalar para bebé, patinetas, triciclos, tuvimos muchos productos, ya sólo me quedaron catálogos", dice.

ENCONTRABAN DE TODO

La Japonesa se localizaba en la calle Hidalgo, en contraesquina del Mercado Juárez, y se cambió en 1999, cuando ya estaba a cargo de Cristina.

"Sigo en el negocio porque me divierto", confiesa.

Recuerda que la tienda tenía fama de que si el producto que el cliente buscaba no estaba en La Japonesa, entonces no había en ningún lado, pero los tiempos han cambiado.

"Hay gente que me busca y me piden algunas cosas de antes, pero ya no se consiguen, yo he tratado de conseguir mercancía parecida pero la calidad ya no es la misma, el mercado ha cambiado mucho", indica.

"Hay cosas que han cambiado demasiado y es difícil conseguir la mercancía que la gente quiere", dice.

Por ejemplo, comenta, uno de los productos que más gustaban a los clientes era la lotería de Clemente Jacques, pero la fábrica cerró el año pasado, por lo que ya no se consigue.

PARTE DE LA HISTORIA

El negocio sigue recibiendo clientela. En su mayoría son gente de la tercera edad, mujeres que aseguran que aquí encuentran cualquier cosa que requieran.

"A veces viene gente que vivía aquí en Torreón pero se fueron a otro lado, entonces vienen de visita y llegan a la tienda, les trae recuerdos, a veces son personas que conocieron a mis papás", comenta Cristina.

La actual propietaria explica que hace mucho no se encarga de hacer publicidad del negocio pero que la gente misma lo recomienda a sus hijos, a sus nietos, de boca en boca, y así han dado con la tienda nuevas generaciones.

"Los que ya saben dónde está La Japonesa dicen, los que no quieren, pues no dicen, pero yo estoy conforme, tengo empleados que están aquí desde hace mucho tiempo, y ellos también son una de las razones para seguir", dice.

Cristina considera que el trato cálido de los empleados es fundamental para que los clientes de la tienda sigan regresando, pues no es el mismo que reciben en un centro comercial.

"Mi papá era considerado 'el caballero de la eterna sonrisa' porque siempre estaba sonriendo, él siempre fue muy amable con la gente, a pesar de ser japonés, tenía esa cualidad diferente, porque los japoneses estamos considerados como muy serios", explica.

"Hay casos de niños que estuvieron trabajando aquí y que cuentan cómo los trataba mi papá y cómo los trataba mi mamá, y dicen que ellos los enseñaron a trabajar, aquí aprendieron y les ha servido mucho en su vida", dice orgullosa.

A Ey Tsuji le llamaban "hormiguita" porque siempre estaba trabajando. Ella no podía estar sentada sin hacer nada, sus empleados la recuerdan siempre parada, dirigiendo, limpiando, atendiendo a los clientes, era una mujer que no paraba.

"Yo estoy orgullosa de los padres que tuve porque me enseñaron a trabajar", dice.

María Cristina Masako estudió la carrera comercial bilingüe y considera que su decisión de mantener el negocio fue parte de su formación, pero no cree que su hija, que es profesionista y tiene su empleo fuera de la tienda, quiera continuar con esta tradición familiar, aunque tampoco lo descarta.

"Seguiré yo aquí mientras, a ella no creo que se interese porque el factor de estudiar te hace cambiar tu manera de pensar, pero a lo mejor, quien quite", dice.

84

AÑOS

tiene la tienda La Japonesa en Torreón, actualmente opera como mercería.

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