13 de noviembre de 2019. notifications
menu desktop_windows
Internacional

Desperdicia el mundo 30 % de los alimentos

Para luchar contra cambio climático es necesario cambiar de dieta, revelan

EL SIGLO DE TORREÓN/ EFE
GINEBRA, SUIZA, viernes 09 de agosto 2019, actualizada 11:00 am

Enlace copiado

Naciones Unidas urgió al mundo a modificar la forma de alimentación, pues el excesivo uso del suelo para producir bienes está afectando al cambio climático. Estimó que actualmente se desperdicia hasta un 30 % de los alimentos, por lo que pidió a las naciones estudiar mecanismos para una mejor distribución.

La meta del Acuerdo de París de mantener el calentamiento global muy por debajo de 2 grados no podrá lograrse sin cambios en el uso global del suelo, que llevan aparejados nuevos hábitos en el consumo de alimentos, se advirtió ayer en un informe de la ONU, que será la base para futuras negociaciones sobre cambio climático.

En el documento, aprobado tras cinco días de reuniones de científicos en la 50 sesión del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, dependiente de Naciones Unidas), se destaca que "una mejor gestión del suelo puede contribuir a frenar el cambio climático, aunque no es la única solución".

El informe, segundo de los tres encargados al IPCC tras la firma del Acuerdo de París de 2016 para facilitar su cumplimiento, es clave para futuras negociaciones entre Estados firmantes e influirá en las que se produzcan durante la cumbre climática anual que se celebrará en diciembre en Santiago de Chile.

El amplio análisis contiene recomendaciones para que los Gobiernos dicten políticas con el fin de cambiar el uso forestal y agrícola del suelo para así contribuir a la lucha contra el cambio climático, teniendo en cuenta que, entre otras cosas, los bosques absorben cerca de un tercio de las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

En este sentido, en el documento se recomienda la puesta en marcha de "políticas que reduzcan el despilfarro de comida e influyan en la elección de determinadas opciones alimentarias", en alusión a dietas menos carnívoras y que reduzcan la población obesa o con sobrepeso, próxima a los dos mil millones de personas.

De acuerdo con el informe, se derrocha entre un 25 y un 30 por ciento de la comida que se produce en el planeta, por lo que combatir este problema puede rebajar las presiones por reducir bosques y aumentar el suelo agrícola, contribuyendo así a una reducción de las emisiones de CO2 (principal gas causante del efecto invernadero).

También se propone retomar prácticas agrícolas, ganaderas y silvícolas de las poblaciones indígenas tradicionales, ya que según el documento "su experiencia puede contribuir a los desafíos que presentan el cambio climático, la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad y el combate de la desertización".

En el informe se fija, por primera vez, la relación directa entre el cambio climático y la degradación del suelo global (zonas más áridas, pérdida de biodiversidad, desertización) y se advierte de un aumento de las sequías en regiones como el Mediterráneo o África del Sur debido al calentamiento global.

En otras zonas, como los bosques boreales, los efectos del cambio climático podrían incluir mayor riesgo de incendios forestales o de las plagas, según el texto del IPCC.

"Hoy 500 millones de personas viven en áreas que experimentan la desertificación", dijo Valérie Masson-Delmotte, copresidenta de uno de los tres grupos de trabajo que contribuyeron a un monumental informe de mil 200 páginas.

"Las personas que viven en áreas ya degradadas o desertificadas se ven cada vez más negativamente afectadas por el cambio climático", recordó, durante una conferencia de prensa efectuada en la Organización Meteorológica Mundial, cuya sede se encuentra en esta ciudad.

Masson-Delmotte agregó que esta degradación del suelo tiene un impacto directo en la cantidad de carbono que la tierra puede contener.

El mayor número de esos 500 millones de personas afectadas se encuentra en el sur y el este de Asia, la región del Sahel, incluido el norte de África, además del Medio Oriente, incluida la península arábiga.

En medio de informes recientes de que más de 820 millones de personas están desnutridas en todo el mundo, el copresidente de otro Grupo de Trabajo, Jim Skea, destacó el hecho de que hasta el 30 por ciento de los alimentos se pierden o desperdician.

Para entender la problemática

Algunos datos respecto a la situación:

*1. ¿Qué problema ambiental genera el nuevo uso del suelo? Tradicionalmente el suelo absorbía el CO2 de la atmósfera a modo de enorme sumidero de gases de efecto invernadero, pero su paulatina degradación y desertificación con prácticas como la deforestación para nuevos usos con fines ganaderos, agrícolas, actividades industriales o para construcción de infraestructuras están haciendo que la tierra deje de atrapar emisiones para convertirse por el contrario en generador de las mismas. La utilización del terreno por parte del hombre es enorme: aproximadamente el 72 por ciento del suelo libre de hielo es utilizado por las personas para alimentarse, vestirse y mantener las progresivas demandas de una población mundial en crecimiento. La forma en que nos alimentamos, vestimos y extraemos recursos de la naturaleza está modificando el clima terrestre, contribuyendo con un 23 % de las emisiones que calientan la atmósfera. Y esto pone en peligro el recurso fundamental que sostiene la vida: el suelo. Los fertilizantes en la agricultura y las emisiones de metano y óxido de nitrógeno asociadas al ganado son una fuente significativa de emisiones de gases invernadero, y de ahí el llamamiento de los científicos del IPCC a un cambio de conducta alimenticia en el mundo. La forma en que se produzca la comida afectará a la seguridad alimentaria en el futuro: cada grado de temperatura que aumente se sentirá mucho más en la productividad de los cinco principales cultivos del mundo: el trigo, la soja, el maíz, el arroz y el sorgo. Los Gobiernos deben asimismo detener la deforestación, teniendo en cuenta que selvas y bosques absorben un tercio de las emisiones globales de dióxido de carbono, además de jugar un rol importante en el enfriamiento de la corteza terrestre o la generación de lluvias.

*¿Qué ha constatado este informe sobre el suelo? El nuevo documento del IPCC revela que en las últimas décadas los cambios de uso de suelo junto con las variaciones en las pautas de consumo y el crecimiento de población han generado pérdidas de biodiversidad, degradación del suelo, desertificación e inseguridad alimentaria.

*Este fenómeno se ha visto agravado por el cambio climático caracterizado por un incremento de la temperatura media registrada desde el comienzo de la era industrial y una mayor incidencia de fenómenos climáticos extremos.

*¿Cuáles serían las posibles soluciones? Las posibles soluciones que plantean los científicos frente a los impactos ambientales del nuevo uso del suelo incluyen desde una gestión forestal sostenible, hasta recomendaciones para la conservación de la biodiversidad, la producción sostenible de alimentos, la gestión del riesgo de desastres o la restauración de ecosistemas. Los modelos integrados de gestión de la demanda y la oferta en la cadena alimentaria, además de cambios en la dieta alimentaria y la reducción de las pérdidas y desperdicios alimentarios (que suponen el 25-30 % del total del alimento global) contribuyen igualmente a la adaptación y la mitigación del cambio climático a la vez que reducen las presiones sobre la tierra.

Menos consumo de carne

La organización ecologista Greenpeace desplegó ayer jueves una

pancarta ante la sede de la ONU en Ginebra, en la que pidió un me-

nor consumo global de carne, en coincidencia con la presentación

del nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre

Cambio Climático (IPCC).

En la pancarta mostrada por la organización ecologista frente al

Palacio de las Naciones destacaba el lema “Less Meat, Less Heat”

(“menos carne, menos calor”), aludiendo a que una dieta menos car-

nívora contribuirá a las acciones tomadas para combatir el calenta-

miento global.

El informe del IPCC, que también vincula los cambios en hábitos

alimentarios con el combate del efecto invernadero, se aprobó en la

50 sesión de ese grupo de científicos, patrocinado por dos organis-

mos de la ONU (la Organización Meteorológica Mundial y el Progra-

ma de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente).

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando más noticias...
Cargando tendencia...