El último cartucho

Armando Castil Rosell
Armando Castil Rosell

El último cartucho 

Semana de huracán y tempestades en el Santos Laguna. No era para menos después de mandarte el ridículo más grande de tu historia perdiendo contra el Mazatlán en propia casa. La reacción más los comunicados que estábamos pidiendo a gritos por fin llegaron. Se fueron Francisco y Braulio Rodríguez, entrenador y director de gestión deportiva, parte de los responsables de esta profunda crisis deportiva que vive el equipo albiverde desde hace tiempo. El hilo se cortó otra vez por lo más delgado, sabemos cómo se manejan los equipos de Orlegi, sabemos muy bien quién sigue decidiendo casi todo.

Por lo menos la mea culpa llegó, el Licenciado Alejandro Irarragorri Gutiérrez aceptó ser el responsable de la precaria situación del equipo del Santos, una comparecencia y unas palabras que la afición necesitaba. La gente no ha dejado de verlo como el líder, gran parte de la incertidumbre que llega a hacer más insoportable esta situación, era la ausencia física de este personaje que simplemente por aparecer devolvió la ilusión de propios y extraños. Más allá de los despidos, el volver a verlo activa el crédito que aún tiene Alejandro con la afición guerrera, sin embargo, para mí esto fue quemar ya el último cartucho, si la cosa no mejora este año y los procesos chafas baratos continúan, ya no habrá manera de volver a vender esperanza.

Este sábado pasado se pierde en León, una vista que todo santista que se precie  de serlo la marca como derrota, ande como ande el León siempre le gana al Santos y a estos alicaídos guerreros con más ganas. Valorar que al equipo se le vio con más ilusión y compromiso sería como aplaudirle a un político que provee de agua y drenaje a la gente que gobierna. El partido fue en un inicio como lo imaginábamos, León yéndose arriba pronto en el marcador ante una defensa santista a la que atacó hasta la mala suerte en el primer gol con el desvío y con la mano de Gruezo que terminó en penal y otro gol. Santos buscó y emparejó las acciones, se acercó en el marcador, ajustó atrás como pudo y terminó siendo un equipo competitivo que busca los partidos otra vez.

Lo que sí quiero apuntar es que el nombramiento de Omar Tapia regresa a la banca los valores y el ADN guerrero que entienden a la perfección toda la nación santista. Esto debe salir bien si a Omar se le dan más herramientas y no se desesperan como con el Tano Ortiz si las cosas salen mal estos diez partidos que quedan. Se recuperó el rumbo, se tomaron decisiones correctas pero también se quemó el último cartucho del relato Orlegi. No tengo que decirles yo lo que tienen que hacer, lo saben muy bien, a traer jugadores de calidad o a despedirse de la confianza de su afición para siempre.

X @manyecastil 

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