Mi papá no es un héroe

German de la Cruz Carrizales
German de la Cruz Carrizales

¨DEPENDENCIAS¨

“APRENDIZAJE DEL SUBCONSCIENTE” 

(PADRE ALEJANDRO GARCIA DURAN DE LARA)

6ª. MI PAPA NO ES UN HEROE

Recuerda…

Por qué hay tantas madres solteras hoy más que nunca, es increíble el número de embarazos registrados al 2026, se nos habla de 2´000,000 embarazos de adolescentes en promedio con escolaridad de secundaria y preparatoria en ese año de manera directa, cifra que aumenta considerablemente al sumar a las mujeres separadas o divorciadas que sostienen su hogar solas. Estas niñas creyeron que era una salida al grave problema de vivir un infierno en sus familias, se entregaron al novio porque les falto el amor del padre.

Si pudiera preguntarte a ti como padre de familia, que si quieres a tus hijos, podrías responderme quizás: -¡por supuesto!, si para ellos es que trabajo todos los días– y bueno a mí como padre no me cabe la menor duda. Pero qué pasa si les preguntamos a ellos, ¿si es que creen que los quieres? Tal vez digan, ¿quién sabe? O tal vez digan que No!

Estando en una institución educativa de gran prestigio en la Comarca Lagunera y con un auditorio numeroso de muchachos adolescentes de secundaria, padres y maestros, el padre Chinchachoma decía a los muchachos –levanten la mano quienes sus papás les dicen que los quieren- prácticamente todo el auditorio levantó la mano, entonces nuevamente cuestionó al auditorio –levanten la mano quienes a pesar de que sus papás les dicen que los quieren, ustedes sienten que no los quieren- el 98% del auditorio levantó la mano. Aquí tenemos -decía el padre- muchachos propensos a las drogas. En ese evento pidió a dos chicas y a dos chicos que pasaran al frente, esto fue al azar. A un chico le preguntó, ¿tu papá te besa? No! Respondió, al otro le pregunta lo mismo, ¿tu papá te besa? el dice Si! ¿Cuantos besos te da diario? Uno! Responde. A una chica le pregunta, ¿te besa tu papá niña? No! A la otra, ¿te besa tu papá? No! Responde también. Luego les cuestiona a todos ¿cuantos besos ven diario en la TV, en la calle, en todos lados? Responden, ¡muchos! Sigue, ¿qué significa un beso? Muestras de cariño, amor, afecto, ternura, etc. Los niños piensan, “Mis papás no me besan, ¡mis papás no me quieren!” Aquí tenemos hijos huérfanos de padres vivos.

La comunicación afectiva de padres a hijos, es la de los abuelos con los papás, se basan por costumbre, porque así aprendieron, por experiencia. El padre le preguntaba a una señora en Guadalajara, ¿señora usted quiere a su hijo? –si padre- al hijo también le preguntaba, niño, ¿tu mamá te quiere? –No sé-  ¿Cuántos besos te da tu madre? Dos. Señora ¿Cuántos besos le daba su mamá? Dos. Y la historia se repite.

Los niños quieren, desean, añoran, que sus padres sean héroes para ellos, que los protejan, que los comprendan, que los guíen, que los mimen, que sean personas de las cual se puedan sentir orgullosos. Es muy común ver a los niños en la escuela discutiendo para ver cuál de los papás es mejor, -mi papá trabaja en tal empresa y hace esto. Pues mi papá lo hace en esta otra y hace aquello- se enfrentan en una disputa sacando las mejores cualidades incluso fantásticas de lo que ellos quisieran fueran sus respectivos padres, para ver cuál es el mejor.

En una casa providencia el padre Chinchachoma platicaba con un niño de la calle, (uno de sus hijos como él los llamaba)  y a quién decían “perro callejero” justo porque lo encontraron en la calle con la única compañía de un perro callejero, era lo único con quien contaba. -Oye hijo, ¿cuando eras chico a la edad de siete años tenías algún héroe?- Si padre, mi héroe era Superman. 

-Cuando creías en Superman, ¿admirabas a tu papá?- No! –¿Por qué?- (al responder se le llenaron los ojos de lágrimas y puso una mirada triste) porque mi papá no vuela..., porque mi papá no sirve..., porque mi papá no vale... ¡Mi papá trabaja!..., ¡Mi papá regaña!..., ¡Mi papá pega!..., ¡Mi papá toma!..., ¡Mi papá engaña a mi mamá!..., ¡Mi papá nunca está con nosotros!..., ¡Mi papá!..., ¡Mi papá no es un héroe!, (lloraba amargamente el “perro callejero”). Por eso cuando descubrí que Superman no existía se me quitaron las ganas de vivir. -Y ¿por qué hijo?- porque quería que viniera a salvarnos a mi familia y a mí de mi papá. 

En estas casas providencia y sus niños, como seguramente ocurre en muchos hogares aparentemente normales, se hacen presentes sueños e ilusiones de personas que presas de su soledad, idealizan a un héroe y cada una tiene su propia historia pero muchas sin duda serán muy similares. 

Los papás hoy día trabajan muchas veces los dos, ya que la situación económica está cada vez más difícil y los hijos se quedan solos en casa. Y ¿para que trabajamos? Para ganar más dinero. Y ¿para qué? Pues para ellos. Y ¿para qué? Pues para darles todo (dentro de nuestras posibilidades). Todo menos unos padres, y con tal de compensar la falta de cariño por parte de nosotros, creemos que podemos comprarlos al darles tal vez su propia TV o equipos electrónicos de última generación y se distraigan. Los chicos solos en su recamara o tal vez con la única compañía de una empleada doméstica, en plataformas ven sus películas de héroes, tan solos como ellos, quizás esos héroes puedan ser Rambo, Niko, Mel Gipson, o quien esté de moda, el niño se identifica con ellos porque están en situaciones similares (solos). Si observamos esos héroes solitarios casi nunca tiene una sonrisa y lo que hacen es generar violencia supuestamente a favor de la justicia destruyendo y matando. 

En alguna ocasión el muchacho encuentra en su casa un arma, la ve, la toca, siente el frío acero y le tienta la idea de tomarla y llevarla a la escuela, se identifica con los héroes solitarios de sus películas favoritas, la toma, se la pone en la cintura y se va a la escuela. ¡Miren! Les dice a sus compañeros –¡ha, una pistola!, como la de ¡Rambo!, ¿me dejas tocarla?- y se hace la bola de compañeros, sintiendo la emoción de ser reconocido e internamente se dice -si es cierto, si es cierto, lo que pasa en las películas- se siente importante, al fin siente que es alguien. Con el alboroto que se arma, el director de la institución se da cuenta del arma y manda hablar a sus padres, explicándoles lo sucedido y pidiéndoles que tengan más cuidado con él. Ya en casa el padre habla con su hijo, -¿es cierto que te llevaste el arma?- ¡Si papá!, ¡devuélvemela! ¡Claro que no! Por fin siento que importo, que soy alguien ¿y tú quieres que lo deje de ser? ¡No te la doy!-. Forcejean, se detona el arma y sucede la tragedia, ahí está el cuerpo del papá tirado en el suelo sin vida, ¿recuerdan algún caso similar reciente? 

¿Qué siente el muchacho? Que es un héroe como en las películas, por fin venció al enemigo, aquel enemigo que lo ignoraba, que le golpeaba, que engañaba a su mamá, que les hacía sufrir un infierno. De ahí sale y se dirige a su escuela a terminar con compañeros y maestros, pero lo que quiere acabar internamente es con las burlas, con malos tratos, con la prepotencia con que ha sido tratado, con la ignorancia de que ha sido objeto y otros sentimientos que a su manera de ver le han hecho los demás.

Este fenómeno lo vemos cada vez más frecuentemente en nuestro vecino país del norte y ahora lo vemos más frecuentemente en nuestro país, en nuestras escuelas y hogares. Siguiendo el patrón de comportamiento de estos héroes solitarios, por rivalidades juveniles o burlas de compañeros o incluso odio hacia sus maestros, entran en acción estos adolescentes asesinos: el 1° de octubre de 1997 en el estado de Mississippi un joven de 16 años acabó con la vida de su madre y después se dirigió a su escuela donde acabó con la vida de dos estudiantes e hirió a seis. En diciembre de 1997 en el estado de Illinois un joven adolescente en un servicio funerario acabó con la vida de tres jóvenes e hirió a once más. En marzo de 1998  en el estado de Arkansas un niño de 11 y otro de 13 (Golden y Johnson) hicieron sonar la alarma contra incendios y al evacuar la escuela el edificio acabaron con la vida de una maestra y cuatro adolescentes. En abril de 1998 en el estado de Pensilvania un muchacho de 14 años de un balazo acabó con la vida de su maestro de ciencias. El 20 de abril de 1999 en el estado de Colorado dos estudiantes con gabardinas negras hicieron una verdadera masacre dispararon contra sus compañeros acabando con la vida de veintitrés y luego se suicidaron. El 5 de mayo de 2001 en el estado de California un joven de 15 años en su escuela acabó con la vida de dos estudiantes e hirió a trece, un día después el 6 de marzo de 2001 en Pensilvania una niña de 13 años disparó contra una compañera. Este fenómeno se repite cada vez más frecuente en América Latina, y México no es la excepción, ¿has visto las noticias más recientes sobre este tema? Manifestándose pues una carencia muy grande valores, pero sobre todo de una falta de amor, atención y comprensión de los padres hacia sus hijos... Dios te bendice y te acoge!!!

Despertar…es.

“La esperanza es algo bueno, tal vez lo mejor. Y lo bueno nunca muere. Estaré deseando que estas palabras te encuentren, y te encuentren bien”.  

A la luz de nuestras familias, decía Jesús, “No me digas que me amas, dime como vives”. “La familia que ora unida, permanece unida”. INICIATIVA LAGUNA un proyecto de valor y de valores para los laguneros y el MUNDO!!! Estoy a sus órdenes en la dirección electrónica: despertar_es@live.com. A través de Twitter: @Germandelacruzc Lo invito a visitar mi blog con más de 870 artículos de su interés: www.familia.blogsiglo.com  

 

“QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR”

Germán de la Cruz Carrizales

TORREON, COAH. MÉXICO

MMXXVI

 

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