
Noche negra
Santos Laguna ha vivido este pasado viernes en la cancha de CU la noche más negra de su historia. Goleados en el primer tiempo, humillados por un ex, exhibidos contra un rival de reflectores nacionales, perdonados de más crueldad porque el rival bajó las revoluciones y un largo etcétera para no seguir con palabras dolorosas que lastiman a una noble afición que simplemente ya no sabe qué hacer. Algunos se refugian en el “ya no me importa”, “ya no me duele”, otros más que enojados están tristemente resignados a que la historia mientras Orlegi siga como propietario del club, no va a cambiar. También están los que realmente ya abandonaron a su equipo prefiriendo vivir de los buenos recuerdos.
¿Qué tipo de cáncer tiene esta institución que está acabando con todo lo que Santos era? No hace falta ser un genio para atender primero al plantel de jugadores de calidad muy limitada que tiene el equipo, hay jugadores que ya no dan la talla para jugar en primera división y otros que nunca la darán, esa es la dura realidad. También hay que pasar a hablar de un entrenador que resultó del tipo de extranjero que pensó que trabajar en México iba a ser fácil y se ha topado con una desagradable sorpresa, no porque nuestro futbol sea de mucha calidad o de una escala técnica elevado sino que aquí en este bendito país hay jugadores que aparte de necesitar ser entrenados, necesitan niñera, un papá sustituto, ganar millones sin merecerlo y los agravantes que ustedes quieran agregar. Aquí en Santos el problema es estructural desde el más alto nivel.
Cuando los empleados en su trabajo no respetan a su patrón no hay manera de que las cosas salgan bien. Por supuesto que no estoy en el club día a día pero después del peregrinar de técnicos de calidad, jugadores, presidentes y todo lo que se pueda mover, la situación es la misma. Que Jordan Carrillo haya salido como un deshecho del Santos y a ti mismo te haga un doblete en la fecha 4 de su primer torneo en su nuevo equipo es humillante además de un mensaje claro a la actual dirigencia y dueños del club, no me quiero imaginar lo que Jordan se río en privado no del Santos sino de la gente que hoy lo maneja con las patas.
Señores, en este club no hay una figura que imponga autoridad o un miedo sano que impulse a trabajar con esfuerzo. Este Santos es una caricatura, una burla, un equipo con récords vergonzosos, no se cansan de estarle escupiendo a la historia de un Club que estaba a las puertas de la grandeza en el verano del 2018 pero simplemente sus dueños tenían otros planes. Es momento de darse cuenta que sus discursos soberbios y sus procesos chafas no funcionaron. Cambien ya o váyanse pronto.
X @manyecastil