
Recuerda…
Este mes de julio se cumplen veintidós años de publicarse esta columna de “Familia Sirviendo a la vida”, han pasado muchas cosas en estas décadas en el interior de nuestras familias, y va dedicado este articulo a usted que nos ha seguido desde un inicio en el año del 2004 y aquellos que en los últimos tiempos nos sigue en las redes sociales. Han sido veintidós años en los que usted, su familia, nuestra Comarca Lagunera, México y el mundo han sido testigos de grandes cambios en muchos órdenes, hemos visto con tristeza como se han escurrido como agua entre los dedos la paz, la seguridad y se ha incrementado la desintegración en nuestras familias. El incremento en el uso de los medios electrónicos, de las redes sociales, a través de la Internet ha agravado este fenómeno de la relatividad, el sincretismo y el hedonismo. Pero no todo está perdido, pues mientras vivamos, existe la esperanza.
Le comparto un extracto de mi vida a lo largo del tiempo.
Mi infancia…
Nací en Ensenada, BCN, en el seno de la gran familia militar a la cual perteneció mi padre como miembro de la Fuerza Aérea Mexicana. Me contaba mi madre que me llevaban a la playa a tatar de agarrar las gaviotas, agarrándome cada uno de mis brazos y corriendo detrás de ellas, tenía apenas 9 meses de edad, en la que empecé a caminar.
En la ciudad de Guadalajara, Jalisco mi padre contrató a una educadora para que me diera clases en la casa ya que no tenía aun la edad para ir al Kínder.
En aquel tiempo estaba asignado mi padre al Colegio del Aire en Zapopan, Jal., y daba instrucción militar en el Seminario de la Arquidiócesis de Guadalajara, uno de los más antiguos seminarios del continente americano. Tal vez motivado por este medio hizo estudios de Teología y Filosofía, escribiendo artículos de valores que eran enviados por sus relaciones en el Seminario, a Cd. Del Vaticano donde se publicaban. Quizás eran los orígenes de lo que se iría tejiendo para mí en el futuro como columnista.
Mi adolescencia…
Fui creciendo en este ambiente militar en las ciudades de Ensenada, BCN; Guadalajara, Jal.; CDMX; Torreón y Saltillo, Coah. Donde tuve mi primer empleo a la edad de 14 años, como corrector del Diario ¨El Sol del Norte¨, ¿sería casualidad? ¿O ya se dirigía el tejido de mi vida a esos derroteros?
En ese tiempo asignaron a mi padre a la Base Aérea Militar No. 8, con sede en la Ciudad de Mérida, Yuc., y en donde tuve un profundo sentimiento por el estudio y donde guardo el grato recuerdo de grandes mentores que influyeron en mi formación, ya entonces en la preparatoria, uno de ellos el Maestro Fito Ruz, quien me daba la cátedra de Literatura y me interné en el estudio de los grandes Filósofos de la Historia Universal. Cabe mencionar que en la preparatoria todos los exámenes eran orales –cuatro sinodales y tú-, salvo física, química y matemáticas que por obvias razones eran escritos.
Ahí en Mérida, pertenecí a la escolta de la Universidad por mi estatura, al equipó de atletismo, de natación y de gimnasia olímpica en este último deporte me gustó tanto que me discipliné sobre manera en él, producto de ese esfuerzo obtuve el título de campeón del estado, campeón del sureste y subcampeón nacional.
Les comparto que en esa época en una tarde lluviosa, frente a un templo en una plaza cercana a mi casa tuve el llamado de ´Jesús´ quien sentí que me decía: ¨Ven, sígueme¨, fue un llamado muy fuerte y consideré ingresar al seminario. Para ese entonces debíamos elegir el bachillerato que marcaría nuestro futuro profesional, me incline por el de ´Biológicas´ junto con mis amigos del alma: Lourdes de la Rosa Méndez, Aurelia del Socorro Vázquez Abrego y José Meléndez Alcalá, ellos irían a la facultad de odontología y yo a Medicina.
Mi vida universitaria…
De esa manera, por mi gran amor al estudio, mi formación deportiva y mi vida en torno a la Gran Familia Militar me incliné por estudiar medicina en la Escuela Medico Militar (EMM). Fue una época mágica en donde viví intensamente la preparación para entra a la EMM, el proceso de selección y finalmente la entrega de resultados de quienes seriamos los futuros cadetes de la próxima generación 1976-1982.
Quiero mencionar que quienes ingresamos a la EMM éramos lo mejor de lo mejor de los aspirantes en México. Con orgullo menciono a grandes médicos integrantes de mi generación, y de los cuales formamos un grupo de estudio para los exámenes que teníamos que aprobar ya dentro de la escuela, mi admiración por cada uno de ellos. Cabe mencionar una de las materias más difíciles ´Anatomía´ al frente del Maestro el General Brigadier M.C. Mario Alva Rodríguez quien falleciera en el año de 2021. Fue una gran experiencia en mi formación de valores y profesional. Recientemente publiqué una fotografía del baile de bienvenida de la generación 1976-1982 de la Escuela Medico Militar en el Campo Marte de la CDMX.
Posteriormente realice estudios de Ingeniería Química Industrial en el Instituto Tecnológico de la Laguna, teniendo que regularizarme con el bachillerato de ´Matemáticas´, ya que había cursado el de ´Biológicas´ en Mérida. También fue un gran reto lograrlo, pero desde siempre me gustaron mucho las matemáticas… Dios te bendice y te acoge!!!
Despertar…es Continuará…
“La esperanza es algo bueno, tal vez lo mejor. Y lo bueno nunca muere. Estaré deseando que estas palabras te encuentren, y te encuentren bien”.
A la luz de nuestras familias, decía Jesús, “No me digas que me amas, dime como vives”. “La familia que ora unida, permanece unida”. INICIATIVA LAGUNA un proyecto de valor y de valores para los laguneros y el MUNDO!!! Estoy a sus órdenes en la dirección electrónica: despertar_es@live.com. A través de Twitter: @Germandelacruzc Lo invito a visitar mi blog con más de 880 artículos de su interés: www.familia.blogsiglo.com
“QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR”
Germán de la Cruz Carrizales
TORREON, COAH. MÉXICO
MMXXVI