Botadero y bajo costo

Blogs de El Siglo

Botadero y bajo costo

PUBLICIDAD

Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 23 de junio de 2011

El cine independiente no significa una película barata y una buena película no necesita forzosamente tener una vasta producción. Ahora bien, una película barata no significa siempre cine independiente, pero tampoco grandes producciones; significa grandes promociones, ley de la oferta y la demanda, pérdida de dinero para productores o distribuidores y, en especial, el mal manejo del mercado.

La tecnología continúa en avance y la accesibilidad al DVD se ha extendido gracias a la gran aceptación e interés del público. Así, hace algunos años adquirir una película tenía un precio 100 o 200% mayor a lo que las podemos encontrar hoy en día, y en algún punto de este proceso surgió lo que denominamos  “botadero”.

Las películas de botadero podrían catalogarse simplemente como películas a muy bajo precio, buenas o malas, entretenidas o aburridas, reconocidas o desconocidas, premiadas u olvidadas, no importa. Lo relevante no es el tipo de películas que sean si no la oportunidad que significa para el consumidor encontrar material cinematográfico al alcance de sus manos.

Independiente al negocio de la piratería, que afecta a todos los involucrados en la industria del cine, desde productores, guionistas o actores, re direccionando el capital hacia los vendedores de productos copia que no han sido autorizados por aquellos que invirtieron dinero en la realización de películas, videos o series de televisión, el negocio del cine, como sucediera para cualquier otro producto, se rige gracias a la cantidad de demanda y consumo de las personas, en este caso un número alto, (a pesar de ello, no podemos olvidar que sin esta demanda el distribuidor autorizado no se vería obligado a bajar sus precios para atraer al mercado).

Comprar una película, por cualquiera que fuera la razón, es una constante entre las personas y con ello, la falsa idea de la relación directamente proporcional entre calidad y precio se destaca. Basándose en esta idea se podría pensar que las películas que se ofertan en los botaderos son películas “malas” (catalogadas así  bajo términos generales como lo son: de poco éxito en taquilla, bajo reconocimiento en la industria, críticas negativas por parte de los expertos o falta de estrellas protagónicas o conocidas dentro de su elenco). Pues bien, la curiosidad y la oportunidad del consumidor le hará notar que este tipo de películas pueden resultar ante todo, lo exacto opuesto; y una vez más, lo más importante es el por qué. Explicándolo. Un producto se ve ofertado ya sea por la gran cantidad de unidades que se venden en cada ciclo, o por el contrario, gracias a la baja venta de dichas unidades.

Curiosamente una misma película puede encontrarse a diferentes precios en uno u otro punto de venta y aquí entran en juego las políticas de las empresas, las de los distribuidores y los convenios que entre estos y las productoras se hayan acordado. Mientras los negocios se mueven de acuerdo con la economía y las negociaciones entre compañías, es vital identificar que entre la ganancia y pérdida de los involucrados, el beneficio para el consumidor se dará al realizar la mejor compra.

Con esto tal vez sería indicado dar una doble revisión al mercado de películas pirata en nuestro país. Por un lado hemos de identificar que las películas de botadero no son las únicas a precios accesibles (siempre hablando de productos originales y tomando en cuenta ofertas o  promociones de las tiendas, no siempre denominadas o catalogadas con el término botadero); así también como que la pérdida de dinero traerá consigo un aumento en el precio de una película, creando así un ciclo con efecto dominó hacia la alza de la denominación monetaria de cada artículo.

No olvidemos que las ofertas y la oportunidad de compra inteligente no se agotan, y lo que denominamos  botadero es sólo un ejemplo más de las repercusiones, aciertos y desatinos del mercado aplicado a la industria cinematográfica. Existen formas de transformar este mercado sin perjudicar a terceros, para tener al alcance las películas que se deseen; sin embargo, el constante movimiento mercantil lo hace, a pesar de todos los intentos, algo difícil de lograr.

5,855 lecturas.

lee más

PUBLICIDAD