Snatch

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Snatch

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 19 de julio de 2012

En Snatch (Reino Unido-Estados Unidos, 2000), una serie de personajes peculiares (irlandeses, judíos, boxeadores y criminales) comienzan una búsqueda por un diamante. Mientras para algunos se trata de trabajo rutinario, para otros se trata tan sólo de una pelea (literal) o incluso la misión más importante de su vida. Así, entre engaños, combates y enfrentamientos, cada personaje se ve ligado, de una u otra manera, a la piedra en cuestión.

La película comienza por el final y desde ese punto avanza o retrocede poco a poco, para armar un relato complejo que busca dar sentido a la relación entre cada una de los componentes de la historia. Se trata, también, de una historia cíclica, no solo porque inicia con la escena final, sino porque alrededor del diamante pululan las mismas personas, el mismo tipo de gente.

La variedad de personajes brinda un sentido de multiculturalidad dentro del núcleo londinense (lugar donde se desarrolla la película). Ello brinda una gran variedad de lenguajes, culturas y tradiciones, plasmadas en la personalidad y desenvolvimiento de cada personaje. Y el leguaje no se refiere específicamente al acento de cada persona, ni tampoco al uso del vocabulario que hace cada quien de él, sino al uso del mismo en el diálogo que se establece entre uno y otro personaje.

De igual manera los diálogos, las palabras, se encuentran repletas de metáforas y exageraciones, de incoherencias, pero todas abordando temas y discursos comunes, porque los diálogos no giran en torno a temáticas de profunda raíz en conocimiento, al contrario, el lenguaje sencillo ayuda a entender la naturaleza, antecedentes y nivel intelectual de los personajes, su entorno y hasta el ambiente en el que se desarrolla la historia.

La película, por otra parte, va contando paralelamente lo que sucede en cada línea narrativa y en la manera en que cada personaje se conecta con otros, modificando de esta forma las situaciones del resto de los actores que interactúan entre sí. De cierta manera todos dependen, más que de sus decisiones, de las decisiones de los otros; por ello que sea interesante ver a muchos de los personajes mostrar interés hacia el diamante, aunque ninguno tome parte activa en conseguirlo personalmente. Finalmente eso habla de que cada personaje se ve por igual, tienen un mismo nivel de autoridad, es decir, no hay un líder, no hay un fuerte, no hay un débil; ninguno sobresale ya que ninguno es lo que aparenta: el tonto no es tan tonto, como el fuerte no es tan fuerte. Cada personaje se va adaptando al contexto en el que se desenvuelve, los jefes de las mafias, por ejemplo, muestran decisión frente a sus delegados, pero ante otras situaciones de riesgo se muestran tan perdidos en su ambiente como el resto de los presentes.

Otro aspecto a considerar a detalle en la película son las relaciones y organizaciones entre grupos. Los gitanos, por ejemplo, parecen ser los más desorientados e ingenuos de la historia, pero finalmente, de acuerdo con las situaciones que se les presentan, pueden llegar a ser catalogados como leales y precavidos, sus decisiones son más equitativas y su apoyo es establecido por hermandad. El mensaje aquí no es asegurar que un grupo sea mejor que otro, al contrario; quienes parecen más débiles en un principio son quienes más tarde se muestran como los más constantes y más cercanos a conseguir quedarse con el valioso diamante.

Este tipo de crecimiento y evolución de personajes es parte del ciclo y discurso del largometraje. El final de la historia es en realidad el comienzo de otro principio; esto se explica de manera metafórica pues el inicio y el final de la película  llevan la misma escena. Ello también explicaría el recurso que el director utiliza al contar las historias paralelas a través del uso de la pantalla dividida. La llave de todo, en este caso, es la perspectiva.

El realizador plasma un mensaje claro: no somos entes aislados. Esta es una historia que narra los hechos desde diversos puntos de vista, pero en torno a un mismo tema común, y mientras un personaje contrata a otro, que contrata a otro, y así sucesivamente, en busca de información, todos terminan actuando a favor de su propio beneficio. ¿Efecto dominó, reacción en cadena, la vida misma? ¿Quién podría decirlo?

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