Trois couleurs: Bleu

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Trois couleurs: Bleu

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 04 de julio de 2013
Cine, Tres colores: Azul, Trois couleurs: Bleu
Trois couleurs: Bleu

Libertad, igualdad y fraternidad. Los tres colores de la bandera francesa son representados en la “Trilogía de los colores”, películas que emulan cada uno de estos conceptos de manera que cada tono tenga una distintiva identidad propia con el significado de cada uno de estos colores. Acorde  con la historia del país, pero también abiertamente susceptible al simbolismo que ellos representan en la interpretación que cualquier persona pueda hacer de ellos, estas películas están cargadas de una atmósfera simbólica, visual y conceptual.

El escritor y director polaco Krzysztof Kieślowski toma como base aquellos tres colores y los materializa en tres diferentes proyectos, siendo la libertad (azul), la igualdad (blanco) y la fraternidad (rojo) el tema base del argumento de cada película.

La primera de ellas es Azul. La historia trata de una mujer, Julie Vignon, quien debe reestructurar su vida, sus prioridades, sus deseos y sus motivaciones tras las muertes de su esposo e hija en un accidente automovilístico.

La película habla de, en efecto, libertad; libertad para una mujer distraída por las circunstancias, encasillada en su propia culpa, o la falta de ella, provocada por los cambios que la vida le hace afrontar. La libertad en su referente vivencial y orientador, en el caso de Julie, para liberarse de ese punto estático en el que se encuentra al inicio de la película, como consecuencia  del accidente.
Kieślowski trabaja con símbolos y con metáforas, sonoras, visuales y de contenido. Julie era esposa de un compositor de música, su último trabajo estaba a punto de ser presentado en un evento que conmemoraría a la Unión Europea. La música juega un papel importante en el desarrollo de la historia; los sonidos, las melodías, los agudos y los graves de un instrumento y las sensaciones que ellos producen, el proceso de creación, de creatividad, dicho sea, de la libertad para realizar e idear música, de componerla.

Los colores -en pantalla- son también un factor importante como parte de la historia. El azul constantemente salta a la vista, como tema recurrente y simbólico, no solo respecto a la libertad, sino incluso como obstáculo para alcanzarla. En la película, el cuarto donde el esposo de Julie trabajaba y tenía sus pertenencias estaba pintado de azul, así mismo la protagonista constantemente va a nadar a una alberca, la imagen de Julie adentrándose a un azul vacío para nadar “libremente”, aislada del resto de las personas, es prácticamente un momento de catarsis para el personaje.

Aquí no se cuenta una historia de vida referente al duelo de una madre y esposa por la muerte de su familia, sino que se realiza un estudio humano, en un proceso de readaptación, de valoración propia y de su entorno. Mientras la protagonista hace el mayor intento por aislarse del mundo, quienes la rodean más la llaman a estar presente; su presencia puede no ser vital para los otros personajes que se cruzan con ella, pero el llamado es suficiente para que la protagonista decida, o bien, se vea forzada, a elegir la libertad propia, para que decida dar libertad y llegue a valorar el significado de la palabra; importante para ello es el momento en el que la mujer encuentra un nido de ratones en su apartamento, sintiéndose incapaz de deshacerse de ellos.

Las elecciones del director también juegan un papel importante en la forma en que se cuenta el relato. El acercamiento de la cámara, que cuando lo hace parece adentrarse a aquellas problemáticas íntimas que sacuden la cabeza de la protagonista. Otro ejemplo es la escena en que Julie mira la transmisión del funeral de su esposo e hija a través de una pantalla; incluso momentos escénicos en los que la protagonista sigue con el dedo las partituras musicales, dejando que la banda sonora toque aquellas notas musicales que acompañan a la imagen visual. O por el contrario, están las tomas abiertas, los momentos pasivos, casi estáticos, que llegan a tomar lugar durante la película, también de gran influencia para la reflexión de acuerdo con el contexto.

Las alusiones a las próximas dos películas, Blanco y Rojo, son sutiles, en su anexo por la paleta de colores, incluso con referencias hacia personajes de las otras en cuestión, pero que demuestran la unión de los tres conceptos, de los tres trabajos, como uno solo, como un todo repartido en partes iguales.

Azul se adentra en temas otros como el amor, el perdón o la honestidad, con un eje sólido y representativo respecto a la libertad. ¿Una tragedia o una vida, con sus altos y bajos? C’est la vie.

Ficha técnica: Tres colores: Azul - Trois couleurs: Bleu

Cine, Tres colores: Azul, Trois couleurs: Bleu, 7,340 lecturas.

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