Top Hat

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 03 de abril de 2014
Cine, Top Hat
Top Hat

Cuando un trabajo colectivo logra una armonía en la conjunción entre sus participantes el resultado es ameno y se nota, porque funciona, porque es creíble, porque está bien realizado, porque hay comunicación, adaptación y ajuste entre quienes lo conforman. La danza es así. Fred Astaire y Ginger Rogers (actores, cantantes y bailarines) colaboraron en 10 películas a lo largo de sus carreras y Top Hat es la cuarta de ellas. Su trabajo en el escenario sobresalía por la efectividad y perfección de su baile, una sincronía de pareja que se puede ejemplificar y entender a través de otro tipo de colaboraciones a dueto; como muestra tomemos a los deportes de parejas, patinaje, voleibol o tenis. ¿Cuál es el común denominador? Saber trabajar con el otro, sacar lo mejor de la otra mitad del equipo y crecer en la disciplina con su habilidad para realizar esta labor.

Top Hat, dirigida por Mark Sandrich, es una comedia musical. Dale Tremont (Rogers) es una modelo que se enamora de un bailarín (Astaire), el romance entre los protagonistas se acrecienta cada vez que están juntos, pero entonces por equivocación ella llega a pensar que su enamorado es el productor del espectáculo, cuya esposa es amiga suya.

La película es parte de una ola de cine de la época denominada como “screwball comedy”, un tipo de comedia con mucho ánimo que se basa en enredos y desenredos en sus tramas, así como entretenimiento ameno y optimista, todo en respuesta a la situación social vivida durante la Gran Depresión entre las décadas de los años treinta y cuarenta.

Con base en tales lineamientos, la historia se sirve de aquella equivocación del personaje de Rogers para presentar una serie de situaciones con un ingenioso planteamiento. La serie de escenas que abordan la segunda mitad de la historia son entretenidas porque el espectador sabe de la confusión y sabe del romance entre la modelo y el bailarín, sabe que él no tiene ni idea que ha sido confundido al tiempo que ella piensa que su enamorado es otra persona, alguien que además está casado. Que los personajes no estén al tanto de los detalles es el detonante para el desarrollo de la historia cuyo desenlace, por supuesto, resulta en la aclaración de los hechos y el final feliz para la pareja.

¿Si todo es tan predecible, por qué funciona? Porque la historia es relajada en su discurso y por su sencillez en la forma de presentar los hechos, incluso en el peor de los casos y cuando todo parece perdido para los protagonistas, parece que no importa nada además de que los dos sean felices; incluso cuando se supone que ella se ha casado con otra persona. No es un discurso de amor profundo, eterno y verdadero, es sobre buscar  “positividad” y “querer” un amor profundo, eterno y verdadero.

Otros subtramas de la historia lo demuestran también, como la relación de casados entre el  productor del espectáculo y su esposa, un hombre aventurero y desenfadado que oculta un secreto amoroso, ella, mientras tanto, es una vivaz mujer que no se preocupa por la supuesta infidelidad de su esposo, sino que, en respuesta, opta por una aparente tranquilidad en la que se alegra por lo bueno que pudo tocarle y mientras puede tocarle, aunque ello no anula cierto aparente enfado mientras la confusión entre quién es quién aún está presente.

La película es tanto optimista como liberal, no juzga lo positivo ni lo negativo de las relaciones que se dan, por muy malo o bueno que ello sea. Tal vez no habría película si la comunicación entre las personas se diera de manera directa, clara, precisa y asertiva. Esa es la clave de todo, es como si la película cargara con un mensaje inmerso que dijera: “si la gente hablara claro, las cosas se resolverían mejor y más rápido, pero si es que ello no pasa, conserve la calma”. Para entenderlo hay que entender también el contexto social de la época. La historia en el presente no funcionaría de la misma forma en que funcionó en ese entonces, no por sus situaciones, no por sus enredos, no por su discurso y no por su peculiar manera de ser y forma de presentarse.

La comedia planteada se alimenta de estos factores, desarrolla entretenida y ágilmente secretos y confusiones que poco a poco van creciendo, con diálogos acertados que alimentan tales confusiones y que, al mismo tiempo, provocan risa por la misma razón.

Top Hat fue nominada a cuatro premios de la Academia, incluyendo mejor película en 1936. La mayor parte de la historia se basa en la relación entre dos alegres enamorados que disfrutan su tiempo juntos, en especial al bailar. El momento en que Rogers y Astaire comparten el escenario a través de la danza es tan emblemático como inspirador; la película, en especial a través de sus secuencias de baile, permite ver su objetivo de ser tanto agradable como fresca. Para demostrarlo está aquella escena donde los protagonistas bailan al ritmo de la canción “Isn't This a Lovely Day (to Be Caught in the Rain)?” [¿No es este un día precioso (para estar atrapado en la lluvia)?], momento en el que la chica se refugia por miedo a los truenos de una tormenta, a lo que el bailarín responde que tal situación es fortuna para él, porque ha sido ello lo  que los ha llevado a juntarse en ese preciso momento y en ese preciso lugar. Una película para disfrutarse, para reír, para guardarla en la gaveta de recuerdos cinematográficos imborrables.

Ficha técnica: Top Hat

Cine, Top Hat, 6,852 lecturas.

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