Moon

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 17 de julio de 2014
Cine, Moon
Moon

Una película puede tener varios mensajes, tratar diferentes temas y explorar personajes en distintos niveles, según sea el tipo de historia de la que se trate, pero siempre siendo acorde con el tipo de proyecto que se quiere realizar. Moon se permite ahondar en el tema de la existencia humana alimentando su eje central con el escenario que despliega y las características del desarrollo de la historia que presenta para su protagonista.

Sam Bell (interpretado por el actor San Rockwell) trabaja en la Luna, en donde se encarga de recolectar He3 (Helio-3) de las rocas de la superficie, pues el material se utiliza en la Tierra como fuente de energía. Sam tiene un contrato de trabajo de tres años y está a dos semanas de completarlo, pero un accidente lo lleva a la enfermería. Al despertar comienza a sospechar de su misión, en especial cuando se le niega salir de la base; al decidir investigar el exterior se encuentra con el cuerpo de alguien físicamente idéntico a él aún dentro del tractor en donde sufrió el accidente.

De allí en adelante los dos Sams intentarán develar el misterio de su existencia y de su labor en la base lunar. La empresa para quien Sam trabaja le ha informado que no hay forma de tener contacto directo con ellos, limitando los mensajes recibidos y enviados, incluidos los que la esposa e hija de éste tienen para él.

La única compañía del hombre es el robot GERTY (con la voz de Kevin Spacey), una máquina que asiste a Sam en todo lo que necesite y que se transporta de un lado a otro a través de las instalaciones, modificadas para que el robot se deslice con facilidad. Éste se comunica por medio del sonido de voz grabado y a través de íconos faciales que aparecen en la pantalla principal que tiene al frente de su estructura. Los íconos, de caras felices, tristes, llorando o dudando, son sólo representaciones de emociones; mientras no pueden reflejar un verdadero sentimiento, algo imposible en una máquina, logran emanar la codificación predeterminada del aparato y ejemplificar la relación que ésta tiene con el protagonista.

La máquina no siente, pero es empática con Sam. “Quiero ayudarte”, dice GERTY. Y lo hace, rompiendo protocolo y dando a entender que ambos han sido la única compañía que han tenido por largo tiempo. El aparato mecánico, que responde a Sam como si fuera su dueño, hará lo que éste le diga porque es la voz que le ha acompañado/mandado/platicado por largos periodos.

Hay otras razones por las cuales entender la posición de la máquina, cuya lógica se basa en hechos. Los hechos son que Sam es un clon que despierta periódicamente para completar el mismo ciclo de trabajo cada tres años para luego morir, haciendo que entonces GERTY despierte a un nuevo Sam. GERTY lo verá despertar, trabajar y morir; despertar, trabajar y morir, y así continuamente.

Mientras el protagonista se encuentra aislado y siempre trabajando la rutina continúa sin tregua, pero, la convivencia con alguien idéntico a él (o la posibilidad de estar perdiendo la razón y estar alucinando) más la comprensión en la búsqueda por la explicación de que su existencia es más radical de lo que cualquiera pudo imaginarse, traerá preguntas respecto al futuro que les depara a ambos.

La salud del Sam que sufrió el accidente se deteriora, mientras el otro cuestiona las inconsistencias de su existir, incluidas, en especial, las restricciones a la información y a la comunicación con el exterior (el satélite lunar o la Tierra).

El tema de la clonación trae varias cuestiones a analizar. El asunto de la identidad permite hablar de una película que puede ser catalogada como drama existencialista, ambientado en el espacio y combinado con tono de ciencia ficción que lo acrecienta. El aislamiento y la soledad a la que se enfrenta Sam así como el descubrimiento de que su presencia no es lo que parece, harán que los clones busquen respuestas y, en especial, que intenten sobrevivir.

La forma cómo opera la empresa que los contrata y el porqué de su misión queda sujeta a interpretaciones: puede ser que resulte muy costoso entrenar y enviar personas para realizar el trabajo fuera de la superficie terrestre, o  que este proceso sea más práctico para la empresa, los empleados y la sociedad, o si la información queda oculta al público en la Tierra por razones éticas, son sólo algunas de las razones que pueden entenderse del asunto.

¿Es justificado el sacrificio si el trabajo de recolección realizado por Sam (o los Sams) trae beneficios para la humanidad? ¿Son los clones individuos con derechos humanos a respetar? ¿Qué implica la clonación, la tecnología con que se hace y, en todo caso, la industria que opera este tipo de prácticas? Si la gente en la Tierra sabe la verdad, ¿cómo lo toma? Si no, ¿es ético ocultarlo? Y ¿qué consecuencias traería que lo supieran? Considerando que GERTY no es humano, ¿cómo se asumen sus acciones y su implicación con el descubrimiento de la verdad por parte de Sam?

El mensaje que se escucha hacia los últimos minutos de la película deja entender que la información sobre la realidad de lo que sucede en la Luna sale a la luz, pero el resto queda en un rincón a fin de ser retomado por el espectador. Tal vez ese es el motivo de las pistas que la película planta durante su desarrollo. Desde luego un mayor énfasis en estas cuestiones habría hecho del relato una historia más relevante, para retomar el por qué de la misión y el porqué de la industria que está a cargo de la misión.

Cada Sam está destinado a morir, ya sea porque los cuerpos están predeterminados para funcionar sólo durante tres años o porque la radiación deteriora el cuerpo humano en ese periodo. Si la unión entre lo que sucede en la Luna y lo que sucede en la Tierra es inevitable, todo lo que se suscita es de igual importancia para Sam como para el resto del mundo.

La película no pretende dar respuestas y eso es bueno si al final se logra alentar al espectador a preguntarse sobre las pistas que pueden dar pie al debate. Después de todo, el eje central es el conflicto que un hombre encuentra cuando todo lo que creyó cierto resulta no serlo, cuando su sacrificio, su trabajo, su tiempo y su vida, que para él tenían justificación, resulta no tenerla tanto como suponía; su crisis es una crisis del ser porque el mundo en el que vivía se derrumba. Con historia y dirección de Duncan Jones y un guión de Nathan Parker, el trabajo es un buen logro visual y narrativo, aunque con más potencial de lo que desarrolla, sobre la naturaleza humana.

Ficha técnica: Moon

Cine, Moon, 6,814 lecturas.

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