Jazmín Azul

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Jazmín Azul

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 16 de diciembre de 2021
Cine, Jazmín Azul, Blue Jasmine
Jazmín Azul

El narcisista es aquel individuo que atiende sólo sus necesidades personales, cuidando su físico, intereses, persona y beneficio, percibiéndose en todo sentido por encima de cualquier otro. Vela tanto por sí mismo que de alguna forma descuida todo lo demás, pues ansía tanto la aceptación, validación y admiración de otros, que actúa sin empatía no sólo hacia la gente a su alrededor, sino también con relación al mundo en el que vive.

Si bien es humano preocuparse por el crecimiento y realización personal, el narcisista llega a un punto extremo en que todo a su alrededor le es indiferente, rechaza la crítica, que asume como ataque a su persona, y sólo acepta escuchar las palabras que hacen eco en su estado de preocupación consigo mismo. Arrogante y egocéntrica, siempre en conflicto con aquellos que considera no están al nivel de sus capacidades y logros, en esencia narcisista, al grado que la condición se ha convertido en un trastorno de personalidad, así es Jasmine, la protagonista de Jazmín Azul (EUA,2013), película escrita y dirigida por Woody Allen. Protagonizada por Cate Blanchett, Alec Baldwin, Sally Hawkins, Bobby Cannavale, Peter Sarsgaard, Louis C.K. y Andrew Dice Clay, la cinta ganó un premio Oscar, para Blanchett, en la categoría de mejor actriz principal; además obtuvo dos nominaciones más: mejor guión original y mejor actriz de reparto, para Hawkins.

Jasmine, nombre que esta mujer adopta porque Janette, su nombre real, no le parecía ‘glamuroso’, está acostumbrada a los lujos de la alta sociedad neoyorkina y a los caprichos de su banal existencia que disfruta gracias a la posición social privilegiada de su esposo, el inversionista Hal Francis, un hombre de negocios para quien los placeres y la buena vida son también lo único que tiene valor. Sin embargo, luego de un fallido matrimonio y del arresto de Hal por fraude, que lo lleva eventualmente al suicidio, Jasmine se ve obligada a mudarse a San Francisco, a vivir con su hermana adoptiva Ginger, quien hasta entonces vive alegre y conforme con su modesta existencia, en parte gracias al alejamiento de su Jasmine, que todo le critica.

La convivencia forzada a raíz de la mudanza reaviva el constante conflicto entre ellas, no sólo porque Augie, el exesposo de Ginger, perdió todo su dinero y posibilidad de estabilidad y progreso para abrir un negocio propio, a raíz de una mala inversión -aconsejada en su momento por Hal-, sino porque Jasmine es negativa hacia la actitud con ‘pocas aspiraciones’ que percibe de su hermana, a quien califica de conformista, especialmente tras conocer a Chili, el nuevo novio Ginger, un mecánico quien, para Jasmine, su mayor defecto no es su naturaleza humilde, sino su falta de educación y modales, que percibe reflejo de inferioridad (social y económica principalmente).

Las palabras de Jasmine tienen hasta cierto grado un tanto de verdad, pues si Ginger no tiene metas claras para crecer personal, profesional y humanamente, porque acepta el estándar en todo aspecto de su vida, incluidos su trabajo y su pareja, su vida será siempre así, sencilla y ordinaria. El problema no es una vida común y corriente, pues de ello no depende ni la felicidad ni el éxito, sino que en la acción de no retarse a progresar, ni fijarse metas para crecer, mejorar su condición económica o ampliar su cultura y vida social, parece que Ginger se apega a la ‘ley del menor esfuerzo’; a la mediocridad, diría Jasmine.

Sin embargo la actitud misma de Jasmine es mezquina, pues califica como ignorante y vulgar todo lo que no es exclusivo y mundano, revelando así una actitud elitista y arrogante, de tal forma que su desdén por la clase social humilde la vuelve pedante, discriminadora, excluyente.

La actitud crítica de Jasmine es dolosa y destructiva, pues no observa a su hermana con la intención de ayudarla, sino que juzga y se queja porque piensa que lo que considera una falta de éxito de aquella le afecta personalmente, al estar forzada a convivir en ese ambiente y círculo social. En esencia, para Jasmine todo lo que tiene que ver con Ginger es humillante, ya sea su relación sentimental con Chili o su empleo como cajera en una tienda de comestibles, pues, cegada por su narcisismo, Jasmine asume que la falta de ‘relevancia’ (posición social) de su familia y amistades, le resta relevancia a ella misma y la ‘minimiza’ como persona, o más bien, ‘minimiza su valor como persona’, dado que lo único que respeta y aprecia es la aristocracia y el dinero.

En corto, Jasmine no es capaz de valorar a las personas por lo que son, sino por el dinero, los bienes materiales, el poder económico, o las amistades y contactos que se tienen, olvidando las capacidades, esfuerzo, sacrificio, valores y decisiones que han llevado a las personas, y a Ginger específicamente, a salir adelante en la vida. Su visión ideológica responde al esquema social en donde el dinero, la ganancia y la acumulación de bienes y capital son los parámetros del éxito. Egoísmo, consumismo e indiferencia social son su forma de conducta.

Ginger no se desvive por tener que alcanzar reconocimiento por su estado o condición de vida, pero eso no forzosamente significa que no aspire a nada. Su meta de realización, el significado que le da al término felicidad o lo que espera conseguir en un futuro, es todo lo opuesto de lo que piensa su hermana, porque sus caminos han sido diferentes y su apreciación de lo que significa el éxito o el fracaso son ideas completamente distintas. Ginger es realista y sencilla y encuentra en eso satisfacción, bienestar y estabilidad suficiente; algo que para Jasmine es insignificante, al ansiar más una estructura social sólida para desarrollarse, para obtener el reconocimiento y la alabanza de gente que considera superior, conforme a su poder adquisitivo.

Los opuestos puntos de vista entre las hermanas ofrecen un panorama amplio y analítico sobre temas como la diferencia de clases sociales, las oportunidades de desarrollo a partir del poder económico o la decisión de ignorar valores éticos y morales con el fin de obtener un beneficio propio de cualquier situación, que es lo que Jasmine hace con respecto a los negocios fraudulentos de Hal, su exmarido, pues insiste repetidamente que no sabía que sucedía, aunque en realidad tenía conocimiento de ellos; no obstante fingía ignorancia absoluta, mientras pudiera seguir disfrutando de la comodidad que le brindaba el dinero que su esposo ganaba deshonestamente. El problema para ella surge justo cuando se derrumba su posición económica y queda desamparada.

El impedimento para Jasmine no es sólo su narcisismo, sino cómo se escuda en él, pues se auto-valida tanto repitiendo su propia mentira de ‘merecerlo todo’, que se retroalimenta de sus propias ilusiones y autoengaño, al grado que es incapaz de aceptar su realidad, su caída en desgracia, hasta rechazar toda posibilidad de cambio, crecimiento o concientización, cuando, se sabe, el primer paso para cambiar es reconocer la situación en que cada quien se encuentra.

Jasmine idea estudiar en lugar de conseguir un empleo fijo, todo con tal de ‘tener algo que hacer’ para que no la cuestionen todo el tiempo sobre su futuro. Luego termina aceptando un empleo como recepcionista para un dentista, bajo la idea de que el dinero que reciba le permitirá tomar clases de computación, que a su vez le permitan tomar clases de diseño de interiores, que cree es algo a lo que ‘se podría dedicar’. Pero el enredado hilo de acción sólo revela que quizá muy conscientemente Jasmine elige el auto-sabotaje como medio para permitirse seguir encerrada dentro de un bucle en el que juega a ser víctima, para provocar la lástima de los demás y así conseguir el grado de compasión o solidaridad suficiente como para sentirse con ello privilegiada, importante, reconocida, apreciada, valorada, o al menos percibida.

La gota que derrama el vaso es cuando lleva este modus operandi al extremo y miente a Dwight -un hombre adinerado interesado en ella-, sobre su pasado, a lo que se dedica y en qué momento de crisis está en su vida; en su lógica, si el fin último es que este hombre se convierta en su nuevo ‘patrocinador’ -que es como Jasmine asumía a Hal, como la persona cuya función es cumplir todos sus caprichos-, el medio para lograrlo está justificado; mentir es viable mientras el plan dé resultado.

Las mentiras no obstante la superan, porque en la intención de ser alguien que no es y negar lo que sí, Jasmine termina por rechazar y alejar a los demás. Su actitud no sólo es hiriente hacia otros, es también autodestructiva, ya que está tan convencida de que el mundo gira alrededor de ella, que vive en negación con tal de no afrontar la realidad y prefiere silenciarla, con ayuda de antidepresivos de los que abusa, antes que concientizar sobre su realidad.

La crítica que la historia hace con su argumento no sólo va destinada hacia aquellas personas tan ensimismadas en sus problemas que no entienden, simpatizan o miran la realidad de los demás, sino también hacia aquellos para quienes conseguir sus metas pisoteando o pasando por encima de los demás no tiene el mínimo eco ético en su conciencia, a raíz de una falta de valores éticos, pero también por una marcada indiferencia social en la que la empatía es vista como debilidad y la competitividad como el éxito.

La historia también habla de la pérdida, específicamente de perderse en uno mismo, en las falsas promesas, los sueños no cumplidos, los anhelos truncados, los fracasos y la idea, en parte por la propia presión social, de una perfección imposible, ya sea en cuanto a éxitos y logros personales, o en relación al estatus y poder económico como medida de realización y único camino hacia la valoración social.

Si Jasmine teme no ser nada, o no valer nada, si sabe que no tiene aptitudes y por eso critica y minimiza a los demás como medio de auto-preservación para hacerse sentir bien ella, es en parte porque vive en un mundo de fantasía, banal como ella misma, al que asume como único y verdadero. Su vida no es mejor o peor que la de Ginger, o viceversa, es más bien que su hermana ha vivido experiencias de vida diferentes que la hacen valorar cada situación, oportunidad y realidad desde otro punto de vista.

La verdadera tragedia es en todo caso una Ginger que tras la convivencia con Jasmine y la insistencia, hasta autoconvencerse, de que ‘merecerse’ algo más, no por mérito o esfuerzo, sino por narcisismo y vanidad, busca mejores oportunidades, en su caso en el terreno sentimental, sólo para terminar decepcionada y tener que regresar a una relación aparentemente estable con Chili, pero que en el fondo bien podría ser conformista como Jasmine dijo, no porque no aspire a más, sino por temor a que todo intento de superación termine siempre en fracaso.

En ambos casos, los de Ginger y Jasmine, se trata de una esperanza sustentada en la ilusión: la vida perfecta, la pareja perfecta, la estabilidad absoluta y completa; cuando tal cosa no existe. Ginger podría ser feliz con Chili, como pudo o llegó a serlo con Augie, si dejara de compararse y sentirse inferior a su hermana, de quien piensa es ejemplo de éxito y de perfección, no por quien en esencia es, sino en la posición de la escala social a la que llegó a ubicarse, gracias a atributos como la belleza física, que sus padres siempre le elogiaban. Para Jasmine la falsa idea de realización también está tergiversada, cuando se convence que lo mejor que puede pasarle para ser feliz, es encontrar a un hombre que la mantenga, huyendo así de su inhabilidad para ser independiente, pero además, colocando la responsabilidad de sus acciones en las decisiones de otros.

Al final Jasmine termina donde comenzó; su grado de enajenación no le permite imaginar otros rumbos o distintos escenarios vitales. Sumida en una burbuja en que la auto-mentira es la única voz que escucha, y el autoengaño es la norma que guía sus decisiones, llega al punto en que la reconstrucción de las piezas en que se ha desmoronado su vida, su mente y su existencia en general, es ya imposible; víctima y presa tanto de un mundo que se mueve en función del dinero, como de sí misma y sus debilidades.

Ficha técnica: Jazmín Azul - Blue Jasmine

Cine, Jazmín Azul, Blue Jasmine, 925 lecturas.

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