El polvo proveniente del desierto del Sahara, obsequió al público espectaculares imágenes al teñir de ocre las montañas de los Alpes y los Pirineos, tras extenderse en una considerable parte de éste del centro y el sur de Europa.










SUCESOS
El polvo proveniente del desierto del Sahara, obsequió al público espectaculares imágenes al teñir de ocre las montañas de los Alpes y los Pirineos, tras extenderse en una considerable parte de éste del centro y el sur de Europa.