Una pared de agua arrasó varias localidades en el norte de Nepal. La riada golpeó cerca de la frontera con Tíbet y dejó decenas de muertos y más de 400 personas desaparecidas, entre ellas unos 291 viajeros extranjeros. Las autoridades creen que un terremoto provocó un deslizamiento que bloqueó el río y desencadenó la inundación.