Las calles de Bagdad se convierten este miércoles en un gran escenario de celebración tras la retirada definitiva de las fuerzas de la coalición internacional antiyihadista liderada por EU, una misión militar que ha durado 12 años y que su conclusión deja a Irak al control de su propia seguridad. "Nos hemos convertido en dueños de nuestro destino después de que nuestras decisiones fueran rehenes de Estados Unidos", afirma a EFE Mahmud Ibrahim, un profesor iraquí de 45 años que celebra "este día histórico" en el que Irak "consolida su soberanía y la retirada de todas las tropas extranjeras del país".