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1° de marzo de 1888, el día que nació Torreón

SIGLOS DE HISTORIA

ING. ALEJANDRO AHUMADA
domingo 06 de marzo 2016, actualizada 2:18 pm

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Una fecha olvidada, jamás instituida, ¡jamás celebrada!

En el año de 1848 Leonardo Zuloaga y Juan Ignacio Jiménez compraron a los Sánchez Navarro una parte de lo que fue el Marquesado de Aguayo, esta extensión estaba dividida por el río Nazas y Zuloaga quedó como propietario del lado de Coahuila, mientras que Jiménez lo fue del lado de Durango, colindando con las grandes extensiones de Juan Nepomuceno Flores en el mismo estado de Durango. Los tres terratenientes estuvieron "unidos" y a su vez "divididos" por el abasto de agua de este río para su uso en siembras y geográficamente como límite entre Coahuila y Durango, dentro de una región muy peligrosa por los continuos ataques de tribus de Lipanes, Mescaleros Gileños y Comanches.

La propiedad de Zuloaga era un oasis bañado no nada más por el Nazas sino por el Aguanaval. El siguiente texto es una parte escrita por un invitado de Leonardo Zuloaga a conocer sus tierras en 1849 a un año de haber sido adquirida esta propiedad.

Notable es este Valle por la rara fertilidad de sus tierras, todas de pan para llevar, por la benignidad de su clima y por la variedad y abundancia de sus productos. Maíz, algodón, frijol y trigo es lo que ahora se cultiva con preferencia, pero se tiene experimentado que también se dan buenos el tabaco, la caña y el garbanzo. Para la cría de animales hay en todo la extensión de sus terrenos abundantes y ricos pastos. Las vacas y ovejas que se crían allí llaman la atención por sus corpulencias y los caballos de la Laguna tienen una nombradía nacional. Bosques impenetrables de mezquites gigantescos, alamedas, y saucedas a modos de planteles, que ocupan algunas leguas de longitud... Andar por las veredas de estas espesuras en la primavera es una delicia.

El año de 1848 fue un año decisivo en ambos lados del río Nazas donde comenzaron a tomar rumbos diferentes sus propietarios en muy poco tiempo, en el del rancho del Torreón a tan solo unos 16 años de su compra, Leonardo Zuloaga falleció. En ese mismo 1865 Jiménez buscó por todos los medios poblar sus tierras de Santa Rosa (Gómez Palacio actualmente) buscando atraer a 500 trabajadores preferentemente extranjeros para establecerse en sus tierras y sin éxito, Nepomuceno al casco construido en la Hacienda de San Fernando logró el nombramiento de Villa de Lerdo en el año de 1867.

Para el año 1880 del lado de Durango Santiago Lavín Cuadra tomaba las riendas de las tierras de Jiménez y Nepomuceno, aprovechando el caudal del rio Nazas logró sembrar una gran extensión de tierra. La ubicación de sus tierras con respecto al Nazas, le daba la oportunidad de recibir primero el agua que a las tierras de San Pedro y Matamoros en Coahuila, provocando descontento y llegando a invadir los productores de esta área de Coahuila a las tierras de Lavín en Durango en una lucha por el agua del Nazas, provocando un pleito mayor entre ambos estados, aunado a la disputa comenzada tiempo atrás entre los mismos gobiernos por la cuestión de fijar los límites estatales entre ellos. Del lado de Coahuila la viuda de Zuloaga continuaba con la mala racha habiendo pedido prestado dinero para trabajar sus tierras con la casa Purcell de San Pedro.

El año de 1880 fue el año que marcó el cambio en la historia regional, la historia lenta de siglos de los españoles y sus cruzadas hacia el norte para fundar poblaciones y anteriores a ellos perdió continuidad, un elemento totalmente ajeno a todo ese pasado llegó en esos años. La ubicación geográfica de la Comarca, que había hecho que por siglos estuviera alejada y abandonado del centro y sur del país provocó que un nuevo camino y forma de comunicación se lograra.

Una nueva invasión a nuestro país se comenzó a dar atreves del ferrocarril, pero en esta ocasión de forma comercial, la construcción de una línea ferrocarrilera tan grande como lo había sido en Estados Unidos con el transcontinental que unió ambas costas, se comenzó en este año en nuestro país. Una empresa tan grande y costosa que obligó a su construcción planearse en la forma más recta posible, con el mínimo de puentes y desniveles para conectar la frontera Norte con la ciudad de México, siendo esta razón la que le daba a la Villa de Lerdo la suerte de recibir las vías.

Ese mismo año del 80 y el siguiente la Villa de Lerdo fue seleccionada como punto de unión de otras dos líneas ferrocarrileras, una proveniente de Sinaloa y otra de Ciudad Porfirio Díaz (Piedras Negras).

El Central Mexicano después de pasar varios contratiempos definió a través de sus ingenieros Tomás Morley y Lewis Kingman que el ferrocarril debería cruzar por la Villa de Lerdo y no desviarse a Durango, llegando sus vías en julio de 1883 e iniciando corridas entre Paso del Norte y la Villa de Lerdo el 23 de septiembre de ese año, fecha que se ha tomado para festejar la llegada del ferrocarril a La Laguna, pero es únicamente para Lerdo y no para Torreón, ya que en estos momentos el empuje y desarrollo de la región se tenía únicamente en esta villa y no para el rancho del Torreón que seguía corriendo con mala suerte, teniendo su dueña la Sra. María Luisa que volver a solicitar un nuevo préstamo para continuar sus siembras en sus propiedades, recurriendo a la casa Gutheil para ello. El Central Mexicano después de llegar a la Villa de Lerdo, continuó su trazo cruzando por las tierras de la Viuda de Zuloaga sin provocar nada a este lugar.

Entre los años de 1885 y 1886 murieron Agustin Guthil y la Sra. Zuloaga quien no pudo pagar el dinero prestado por el primero, perdiendo la posesión del rancho del Torreón que se tenía de garantía al préstamo, pasando a manos de la viuda Gutheil, la Sra. Elisa Hardt de Gutheil junto con todas las acciones y negocio de su difunto marido continuó los negocios en una nueva empresa alemana llamada Rapp Sommer.

El rancho del Torreón tomó con ellos un nuevo rumbo inesperado, de la decadencia de años sufrida como consecuencia de la muerte de Leonardo Zuloaga, cambió al dinamismo y poderío económico y político que ofrecían los alemanes de Rapp Sommer por su gran cercanía al círculo del porfiriato.

La llegada inminente a la Comarca Lagunera del Ferrocarril Internacional en 1888 y su esperada unión de vías con el Central estaba contemplada que fuera en la estación de la Villa de Lerdo, pero Rapp Sommer utilizando su influencia, formalizó y legalizó un cambio de esta unión de vías de la progresista Villa de Lerdo al deteriorado rancho del Torreón ya de su propiedad, las vías llegaron para el día 12 de enero de ese año del 88 y el 1° de marzo comenzó oficialmente el inicio de operaciones de trenes entre la Ciudad Porfirio Díaz y las estaciones del Torreón. La magnificencia descrita cuando Zuloaga compro este predio, jamás se recuperó, un cambio inesperado provocado por la compañía Rapp Sommer y los constructores del ferrocarril Internacional hicieron que gracias a ellos en ese día 1° de marzo el nacimiento fuera repentino y nunca planeado, sin visionarios, sin personajes como los que al tiempo les fueron acreditando a otros como fundadores de este gran Torreón.

alejandroahumadatorreon @gmail.com

Si tiene comentarios, escríbanos a: yromo@elsiglodetorreon.com.mx
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