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Torreón

Apelación infundada: feminicida de Serymar seguirá en prisión

Jorge Alejandro pasará 46 años en la cárcel por el asesinato de la joven

ROBERTO ITURRIAGA / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, miércoles 04 de septiembre 2019, actualizada 7:46 am

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Todos están en sus lugares, son apenas unas treinta personas reunidas en una habitación y que esperan la llegada de los actores principales; en cierta forma es una puesta en escena que hace algunos años era impensable en México, las salas de juicios orales eran conocidas en el país solo por lo que se veía en películas norteamericanas, sin embargo, está ocurriendo ahora en Torreón y por una tragedia, por un feminicidio.

Precisamente ese crimen ha pesado entre las autoridades y la sociedad en general, Torreón es parte de Coahuila, uno de los estados que se encuentra en el "top 5" de feminicidios de México en este año; hasta agosto contabilizaban alrededor de 20 indagatorias al respecto.

El salón está dividido claramente entre el público, la parte acusadora, el imputado y los lugares del jurado, en este caso un tribunal de enjuiciamiento, entran tres magistrados vestidos con toga negra, mismos que arriban en punto de las 09:40 de la mañana a la sala, una encargada pide a los presentes "ponerse de pie para recibir al tribunal", no hay marcha atrás, todos guardan silencio y esperan la determinación de la justicia.

Inicia la lectura de quien preside el tribunal, realiza una recapitulación de los hechos que tienen a todos reunidos en ese lugar, se trata del feminicidio de Serymar Soto Azúa, una joven de 21 años de edad, la menor de cinco hermanos y madre de un pequeño niño, comenzaba el año de 2017 y su principal ilusión era casarse con su prometido, un joven músico que había conocido años atrás, "Jorge Alejandro", con quien incluso tenía planeada la boda en agosto de ese año.

"¿Jorge, sabes por qué motivo estás aquí?", pregunta uno de los magistrados.

El joven asienta con la cabeza, luego contesta con una voz muy baja que "sí", se frota las manos bajo el escritorio, se moja los labios y parpadea seguido, lleva un corte de cabello "tipo militar", muy corto, playera color café y pantalón blanco, parece tranquilo. "Era como cualquier joven, nunca nos imaginamos que fuera a hacer eso", dice una de las amigas de Serymar que acudió a presenciar la audiencia, también explica que en este momento los familiares de la joven están dispersos en el interior del país, ya sea por cuestiones laborales o por temor a represalias, "se tuvieron que ir de aquí desgraciadamente, pero nosotras estamos al pendiente".

Se escuchan solo los papeles que hojean los agentes del Ministerio Público y el abogado particular del joven, acercan sus cabezas y el defensor parece hacerle unos comentarios en el oído, sigue la narrativa de los hechos de parte de los magistrados que detallan el crimen con gran precisión, cada cuando mencionan uno u otro artículo que respalda los procedimientos según la ley, pero el joven sigue quieto, con la mirada baja.

Él era músico, tocaba la tuba en una banda norteña, tenía una hija pequeña y antes de que ocurriera el feminicidio de Serymar le había ayudado a planear la boda, tenían fecha para el 9 de agosto de 2017, pero el 28 de enero de ese año ocurrió la tragedia: Serymar Soto Azúa estaba inmóvil en el pavimento del bulevar de la Libertad, cerca de las 4 de la mañana fue arrollada por un automóvil, el vehículo era de Jorge Alejandro, su propio prometido.

TESTIGO, CLAVE EN EL CASO

Según los peritajes, Jorge manejaba un automóvil de color negro a exceso de velocidad sobre el bulevar de la Libertad (al oriente de Torreón), al llegar al cruce de la prolongación Allende observó a Serymar caminando acompañada de una amiga, iban sobre una banqueta y hubo solo unos segundos para darse cuenta de que el vehículo estaba acelerando a sus espaldas, Serymar no tuvo tiempo de reaccionar y fue impactada de lleno por la unidad, salió proyectada unos 25 metros hacia el pavimento, sufrió lesiones en prácticamente todo el cuerpo, pero fue un traumatismo craneal el que le terminó por quitar la vida; la amiga de Serymar se salvó por muy poco, pero pudo observar toda la tragedia.

La principal versión del caso señala que previamente la joven y su amiga habían acudido por algunas pertenencias a casa de Jorge, quien de un momento a otro comenzó a discutir con ella hasta el grado de insultarla, Serymar pidió a su amiga que se retiraran para tomar un taxi, fue entonces que Jorge la siguió en su vehículo y posteriormente la terminó arrollando.

Minutos después vinieron las llamadas a emergencias, a la policía, a familiares de Serymar, a sus amistades, los vecinos salieron a observar lo ocurrido, en medio de la confusión se pensó que había ocurrido un accidente vial, pero Jorge no estaba, se había ido sin auxiliar a su prometida, ahí comenzaron las sospechas.

Los paramédicos llegaron y encontraron a la joven madre aún con vida, pudieron estabilizarla, pero días después perdió la vida en un hospital, para ese entonces su prometido ya no estaba ni siquiera en la ciudad, había escapado.

Fue así que iniciaron las investigaciones en su contra, lo acusaron de feminicidio y giraron órdenes de aprehensión, los meses pasaron y no se tenía ninguna noticia al respecto, lo que detonó un movimiento en redes sociales para dar con su ubicación, la noticia recorrió el país con el reclamo de justicia para Serymar, para otras mujeres violentadas.

Finalmente fue detenido en Chihuahua el 10 de agosto, un día después de la fecha de su boda con Serymar, luego de un proceso de varios meses se le dictó sentencia condenatoria de 46 años y 3 meses de prisión por el delito de feminicidio, "se hizo justicia por fin", señaló la hermana de la víctima, Sandra Soto, en aquel entonces, no se imaginó que la historia aún no terminaba.

Apenas el pasado mes de junio (2019) la defensa de Jorge insistió en liberarlo, esto a través de un recurso de apelación consistente en cinco puntos; en caso de probar su validez, la sentencia se revocaría y el joven músico sería puesto en libertad, es por eso que se realizó este 3 de septiembre la audiencia de resolución de apelación.

Los magistrados terminaron de explicar los generales del caso y procedieron entonces a revisar los cinco puntos de la apelación que presentaron Jorge y su defensa, se enfocaron en inconsistencias respecto a las horas reportadas de los hechos, algunos testimonios de paramédicos, la amiga que fue testigo de la tragedia y los comentarios de los vecinos, buscaban determinar que "no se siguió el debido proceso". Pero tal situación no ocurre, los jueces determinan "infundados" tales señalamientos y le informan a Jorge que deberá seguir en prisión por su condena original, 46 años y 3 meses, es decir, no volverá a salir a la calle hasta el año 2065.

Dentro de la sala se escucha un martillazo en una base de madera, justo como en las películas norteamericanas se da por terminada la audiencia, Jorge pasa saliva y luego mira el techo, en un rincón de la sala están algunos de sus familiares, tienen la mirada en sus pies y buscan a su abogado, dialogan con él en voz baja; por su parte, las amistades de Serymar salen en calma, algunas con sonrisas moderadas, otras se abrazan, incluso se animan a colocar un pequeño altar en las escalinatas del Centro de Justicia, están dos veladoras y unas flores de color morado, también un mensaje con letra escrita que dice: "Justicia para Serymar", al frente está su fotografía en blanco y negro, ella sonríe.

Caso Serymar sienta un precedente

Al finalizar la audiencia de apelación de sentencia de Jorge Alejandro, los magistrados encargados de dicho proceso ofrecieron una rueda de prensa para dar a conocer diversos pormenores del caso.

Miguel Mery Ayup, José Francisco Gómez y Luis Martín Granados indicaron que el caso refleja que “el Tribunal Superior de Justicia del Estado se encuentra trabajando garantizando el derecho de todas las partes dentro de un proceso, que esta sala regional está trabajando de manera pronta, ágil, expedita para dar justicia a quien así lo solicita, por un servicio que nosotros prestamos, que es precisamente la impartición de justicia pronta, expedita y apegada a derecho... En eso vamos a seguir, empeñados los magistrados del Tribunal Superior”, señaló el magistrado Miguel Mery Ayup.

Por su parte, los magistrados Gómez y Granados indicaron que, por tratarse el feminicidio de una figura “relativamente nueva” dentro de la impartición de justicia, el caso Serymar sienta un precedente en el tema de la impartición de justicia en la entidad, esto en favor de la convivencia social y la seguridad de las mujeres en general.

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