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Columnas Social

Ensayo sobre la cultura

Después de Colón, Cortés

José Luis Herrera Arce
TORREÓN, COAH., lunes 14 de octubre 2019, actualizada 9:11 am


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De la isla de Santo Domingo, los españoles fueron a la conquista de la isla de Cuba. Cortés llegó a tener tierras; luego Diego Velázquez lo designa para que realizara el tercer viaje de exploración hasta Yucatán. Ya dos anteriores habían fracasado. Velázquez se arrepiente ahí comienza la historia de sagacidad de don Hernando. Parte de la isla, sabiendo que a sus atrás ya nadie lo respaldará. Confía en poder vencer el futuro. En la hoy Quintana Roo se da cuenta de lo que son los sacrificios humanos; en Tabasco se enfrenta con los indios, pero ahí conoce a los que serán sus lenguas; uno de ellos es la Malinche. Llega a Veracruz, desembarca. Tres veces se intenta fundar una ciudad. La región era muy insalubre. Tiene contacto con el imperio azteca y las creencias de los indios. También descubre la situación política de los indígenas.

Nadie está muy conforme con el trato del imperio. Cortés juega el papel de salvador enfrentándose a los enviados Aztecas, alguno de ellos, cobradores de impuestos, como en Zempoala. Se decide ir a la capital. Moctezuma al darle todo el oro que pedía y miles de regalos más, intentaba que se devolviera sin darse cuenta que de esa forma lo único que hacía era encender la avaricia del conquistador. Cortés cuidaba mucho sus caballos porque para los indígenas era de otro mundo ver a un hombre montado. No quería que se dieran cuenta de su mortalidad. Se enfrentan a los Tlaxcaltecas dos veces. Después pactan, y Cortés, que llevaba pocos hombres, los va a convertir en su ejército. Ahí conoce más de la situación política de la región y conoce lo que son las guerras floridas.

En realidad los aztecas y los tlaxcaltecas son enemigos irreconciliables. Prosigue su camino. En Cholula alguien le dice que los indios intentan levantarse en contra de ellos y se les adelanta. Esa matanza queda para la historia. Insisto, ejercito de Cortes es de pocos hombres, se está valiendo de los Tlaxcaltecas y otras conquistas menores. Moctezuma le pone obstáculos en el camino y los van salvando. Por fin divisa la ciudad y se maravillan de ella. Es recibido por el emperador indígena quien lo invita a su palacio. Los hombres se sorprenden de la riqueza y la tratan de obtener a cualquier precio. En eso, sabe la noticia de que Narváez va por él, por orden de Don Diego. Cortés tiene que salir a convencerlo para que se una a su conquista.; Deja a cargo a Alvarado quien mete la pata, al acribillar a los indios que habían pedido permiso para realizar una de sus ceremonias. Los aztecas se rebelan. Cortés, ya acompañado por los nuevos españoles que acaban de arribar, tiene que entrar a la capital a escondidas.

La situación no tiene remedio, ni Moctezuma lo puede hacer. Viene la muerte del monarca. Para siempre quedara la discusión de quien lo mató. Por la noche intentan escapar mas son descubiertos. Dejan todo el oro en los canales. Es la noche triste. Vuelven a Tlaxcala. Deciden volver a la capital pero ahora si conquistarla por la fuerza de las armas. Primero tienen que reconquistar los pueblecitos de alrededor. Se arman tres bergantines que navegarán en el lago. Se toma metro a metro y se destruye la ciudad. Cuauhtémoc, el último emperador, se refugia en Tlatelolco. Los indígenas se inmolan. El último Tlatoani intenta huir pero es interceptado por los bergantines. Lo llevan a Cortés y las frases célebres surgen: Toma ese puñal y Mátame. Muchos se preguntan porque no se mató después de haber visto morir a su gente. Se esfuma el esplendor del gran imperio. Se van a Coyoacán y los españoles deciden reedificar la ciudad en el mismo lugar y con las mismas piedras. Mientras tanto, los soldados exigen a Cortés el oro que habían visto y obtenido y que ellos mismos arrojaron al lago. Le queman los pies a Cuauhtémoc.

Recibe la noticia de que alguien se le ha sublevado y decide ir a las Hibueras. Error garrafal del conquistador. Se pierde en el camino. Tiene que matar a Cuauhtémoc. Ya cuando regresa ha perdido su conquista. No podrá gobernar y va a defenderse a España ante Carlos quinto. Ya antes, ha recibido a la esposa cubana y ésta se ha muerto. Una de las acusaciones es que él la mató. Vuelve a México; lo único que le queda es el marquesado del valle de Oaxaca. Se decide a ir a explorar por el pacífico. Los propios españoles, como de Guzmán, lo atacan. Descubre el mar de Cortés y vuelve. El final de sus días será tratar de rescatar prestigio, honra y riquezas.

Héroe, antihéroe, maldito, bendito, lo que ustedes quieran. Después de él, vino la colonia; una nueva estirpe se reprodujo en este lugar, la nuestra. El conquistador tuvo dos hijos con el mismo nombre, Martín, uno de ellos era de la Malinche. La nueva raza, antecedente de los mexicanos. Son procesos históricos que no se pueden negar.

Otro dato: los Martínez fueron tomados como pretexto para realizar la primera independencia que no se logró. De la colonia casi no queremos saber. Un río ignoto sobre el cual hemos construido un puente desde el mundo indígena hasta el independiente.

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