El binomio tierra-agua queda protegido en la iniciativa de reformas hídricas, aseguró Conagua.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) dio a conocer que, con la iniciativa de reformas a la Ley de Aguas Nacionales y la expedición de la Ley General de Aguas, se busca un cambio de paradigma, por lo que el agua dejará de ser considerada como una mercancía y pasará a reconocerse plenamente como un derecho humano.
Esta transformación legal pretende garantizar un acceso más justo y equitativo al recurso, además de establecer mecanismos claros para su administración.
Uno de los principales objetivos de la propuesta es contar con un sistema de concesiones ordenado, transparente y con plena certidumbre para los usuarios, bajo una política de cero tolerancia a la corrupción.
Con ello se pretende terminar con el mercado negro del agua, que ha permitido que algunos particulares se beneficien de manera indebida al vender un recurso que debería estar destinado al bienestar colectivo. Aquellos que obtenían agua de forma gratuita para después comercializarla ya no podrán hacerlo.
La iniciativa también busca poner fin a prácticas de acaparamiento, en las que unos cuantos concentran múltiples concesiones y grandes volúmenes de agua, mientras comunidades enteras y pequeños productores enfrentan carencias.
Con las reformas, se pretende que el acceso al recurso sea más equitativo y que se garantice la disponibilidad para quienes más lo necesitan.
GARANTÍA
En relación con versiones que han circulado para generar incertidumbre entre agricultores, especialmente sobre las herencias y la compraventa de tierras, Conagua aclaró que el binomio tierra-agua está garantizado.
Los títulos de concesión podrán heredarse con el mismo volumen, uso y vigencia del título original. Lo mismo ocurrirá en los casos de compraventa, de manera que los nuevos propietarios conservarán intactos sus derechos de concesión, sin modificaciones en volumen, uso ni vigencia.
La dependencia subrayó que esta iniciativa es resultado de un amplio proceso de diálogo y escucha entre el Gobierno de México y diversos sectores sociales y productivos.
En total se realizaron 13 foros en las distintas Regiones Hidrológicas del país, además de cientos de reuniones de trabajo con académicos, agricultores, gobiernos locales, comunidades, pueblos originarios, organizaciones sociales y empresas. Asimismo, el Poder Legislativo organizó sus propios foros para recoger las voces de todos los sectores y fortalecer la propuesta que actualmente se discute en la Cámara de Diputados.
Conagua destacó que se trata de una discusión abierta, pública y transparente, cuyo propósito es garantizar que el agua sea administrada como un derecho humano y no como un bien sujeto a intereses particulares.