Ángel, Aurora Tavares y Patricia Silva.
El Museo Arocena se llenó de color, tradición y espíritu festivo durante el taller de piñatas, una experiencia pensada para que las familias se acercaran al significado profundo de la Navidad. Entre papel, engrudo y creatividad, chicos y grandes aprendieron sobre el origen y el simbolismo de la piñata, entendiendo cada elemento como una representación de valores, unión y esperanza. Más allá de la elaboración artesanal, el taller se convirtió en un espacio de convivencia donde se reforzó la importancia de compartir en familia y mantener vivas las tradiciones que dan identidad a estas fechas decembrinas.



