Termina un año relevante para el beisbol amateur de La Laguna, en donde el Campeonato Nacional de Primera Fuerza dejó bien claro el sitio de la Comarca en el ámbito nacional. El equipo de casa logró el subcampeonato, muy merecido por cierto, pero qué bonito sería ver a un equipo integrado únicamente por jugadores laguneros. El trabajo de la Asociación Lagunera de Beisbol es bastante para elevar el nivel de sus representativos. Se necesita elevar el nivel de jugadores, managers, coaches, instructores, ampayers y anotadores oficiales; todos estos personajes integran la gran familia del beisbol lagunero, y de todos se necesita el apoyo para trascender.
Es necesario regresar a los tiempos de los Torneos Regionales, para integrar las selecciones de la Laguna en los campeonatos nacionales de las diferentes categorías. Si todos los municipios de la región participaran con sus mejores elementos, podría integrarse equipos muy competitivos para pelearle de tú a tú al más pintado. El problema es encontrar patrocinadores que se hagan cargo de los gastos necesarios; los jugadores ya exigen un pago, al igual que los managers, coaches, ampayers y anotadores oficiales, además de las bolas de juego; sí el beisbol es un deporte caro y un patrocinador debe invertir de 20 a 25 mil pesos por semana, con la única recompensa de tener equipos exitosos.
Quizá el problema más serio actualmente en el beisbol de la Laguna, es la escasez de buenos ampayers; hoy se recuerdan con mucha nostalgia los tiempos de Ricardo Rodríguez, cuando los ampayers de la Laguna se formaban con bases sólidas de una escuela de mucho prestigio; la Liga Mayor de Beisbol de la Laguna se jugaba con jueces de gran nivel, bien presentados y con el carácter necesario para impartir justicia. El Campeonato Nacional de Beisbol de Primera Fuerza celebrado este año en Torreón y San Pedro, dejó una clara muestra de lo que hoy en día es el nivel del ampayeo en la Laguna. El primer requisito para ser ampayer es parecerlo y varios elementos no lo cumplen.
Si hoy se hace un recorrido por las diferentes ligas de la región, se ven elementos de edad avanzada, sin conocimiento de las reglas, faltos de carácter y mal vestidos; da la impresión de que incursionan como ampayers solamente por ganarse algunos pesos; afortunadamente hay excepciones que sacan la cara por el premio. La escasez de buenos anotadores oficiales también es un problema que debe preocupar; el manejo elemental de las reglas y un criterio adecuado son características que debe tener el anotador oficial, porque en sus decisiones se basan las estadísticas oficiales de las diferentes ligas, sobre todo aquellas que cuentan con el reconocimiento de ser circuitos serios.
Quizá lo más importante para el adecuado desarrollo del beisbol es el jugador, y en la Laguna por tradición el jugador local ha sido relegado y se da preferencia al foráneo o extranjero, con la creencia de que de esta forma se ofrecerá un beisbol de mejor calidad, y eso está muy lejos de la realidad. Es increíble la cantidad de jóvenes talentos que existen a lo largo y ancho de la Comarca Lagunera; el problema es que no se les busca y de repente aparece un lagunero firmado por los Sultanes de Monterrey, Acereros de Monclova u otra organización de la Liga Mexicana de Beisbol. Carlos Sandoval, la última firma de Sultanes de Monterrey, nació y vive en Gómez Palacio. ¿Por qué no lo firmó Unión Laguna.
Y un problema que no es menor, es la calidad de los campos que existen en la región. El número de escenarios de la Comarca, es insuficiente para la cantidad de ligas que funcionan.
Vivimos en una región desértica en donde el agua es un elemento escaso, y muy necesario para mantener en buenas condiciones los campos. A nivel nacional ha crecido el número de campos con superficie sintética, lo cual elimina el consumo de agua aunque requiere de una fuerte inversión para instalarse. Así luce el panorama del beisbol “amateur” en la Laguna, de cara a la llegada de un nuevo año; es muy claro que se debe trabajar bastante y en equipo, para cumplir los objetivos trazados.