¿Lomo o pierna de cerdo para cenar y despedir el año?
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en 2024 el consumo anual per cápita de carne de cerdo fue de 23.5 kilogramos. La carne de cerdo es uno de los alimentos más apreciados durante la cena del 31 de diciembre, pues es ideal para preparar varios guisos por su sabor y versatilidad
En México la carne de cerdo es uno de los alimentos más apreciados durante la cena del 31 de diciembre, pues es ideal para preparar varios guisos por su sabor y versatilidad.
En México se cuenta con suficiente disponibilidad de carne de cerdo para preparar los platillos propios de esta época y este país es el onceavo productor en el mundo.
Sólo en 2024 se produjeron 1.9 millones de toneladas de carne en canal de porcino, de acuerdo con el Panorama Agroalimentario 2025 de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
Aunque esta proteína animal se consume en fresco durante todo el año, en esta temporada es muy demandada. Dentro de los cortes básicos se encuentran: Lomo, del que se obtiene el solomillo y las chuletas. Paleta, también llamada espaldilla. Pierna, que incluye piezas como el jamón y pernil, entre otras. Costillar y panceta, de aquí se sacan las costillas y el tocino, respectivamente.
Durante las fiestas decembrinas, estos cortes se utilizan para elaborar: Lomo de cerdo relleno con frutos secos, tocino y manzana
Lomo en salsa de frutas (puede utilizarse ciruela o chabacano). Lomo o pierna mechados, que implica hacer incisiones en la carne e introducir diversos ingredientes. Pierna de cerdo adobada al horno. Costillas en adobo o a la BBQ.
La carne de cerdo provee de importantes beneficios nutricionales: proteínas, minerales (hierro, zinc, potasio y fósforo), vitaminas del grupo B (tiamina y B12) y aminoácidos esenciales. Además, la grasa del cerdo tiene ácidos monoinsaturados similares a los del aceite de girasol, pescado, nueces y semillas.
La carne de cerdo mexicana es reconocida a nivel internacional y llega a diversos destinos, entre ellos: Estados Unidos, China, Corea, del Sur, Canadá, Singapur, Guatemala, El Salvador, Cuba, Hong Kong y Vietnam.
Algunas Buenas Prácticas Pecuarias
De acuerdo con la Sader, la porcicultura sostenible y responsable no sólo es un pilar económico en México, sino también un ejemplo de cómo la industria alimentaria puede prosperar sin comprometer el futuro de las generaciones venideras ni el medio ambiente. Algunas buenas prácticas pecuarias son las siguientes:
*Manejo adecuado de desechos: Sistemas de gestión de desechos eficientes y sostenibles para minimizar el impacto ambiental negativo de la producción pecuaria.
*Bienestar animal: Garantizar el bienestar y la salud de los animales mediante prácticas de manejo apropiadas, proporcionando un ambiente adecuado, alimentación nutritiva y acceso a agua limpia.
*Uso responsable de antimicrobianos: Promover el uso prudente y responsable de antimicrobianos en la producción animal para prevenir la resistencia antimicrobiana y proteger la salud pública.
