Polvo es el hombre, y siéndolo, regresa
al polvo, su principio y su retorno.
Éste, señores, es viaje redondo:
en polvo empezó el hombre, en polvo queda.
El tiempo es polvo que sepulta todo.
Las cosas que ahora son, las venideras
y las que fueron todas están muertas,
y cae polvo de tiempo en sus despojos.
Si hombre y tiempo son polvos de algún lodo,
y si todo es de tierra, hasta la tierra,
tengo, pues, mi final bien aprendido:
cuando a mi polvo se le acabe el polvo
yo iré dentro de ti, reloj de arena,
marcando el polvo en polvo convertido
AFA.