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MI CIUDAD Y SUS CALLES

RAÚL MUÑOZ DE LEÓN

Desde mis años infantiles, atrajeron mi atención e interés, al mismo tiempo que despertaron mi curiosidad, los nombres que llevan las calles de mi ciudad. Yo era muy pequeño todavía, cuando acompañaba a mi papá, don Raúl Muñoz Castro, a realizar alguna diligencia relativa a su trabajo en la extinta Cía. Cervecera Sabinas, de Ciudad Lerdo, elaboradora de la cerveza Cruz Blanca; o cuando iba a la miscelánea “Los Veteranos” propiedad de don Andrés Monroy y doña Rebeca Mejía; o era mi madre, doña Graciela de León Peña, quien iba y con ella me llevaba a la tienda “Los Güeros” de los hermanos Virgil, a hacer la compra de los insumos para preparar los alimentos de la familia. Ambos negocios eran empresas familiares, bastante bien surtidos con toda clase de mercancías, y se ubicaban uno frente al otro, en el crucero de la Avenida Bravo (1) y la Calle Patoni (2); el primero, en la esquina sur-poniente, y el segundo en la esquina sur-oriente de dicha confluencia vial.

Fuese uno o la otra donde me llevasen, lo que me gustaba era salir a la calle, ver el mundo, conocer gente. Yo esperaba con ansiedad y emoción esos momentos. Representaba para mí un gusto enorme acompañarlos porque era la oportunidad esperada para ir viendo los nombres que tenían las calles por las cuales transitábamos a pie. Les preguntaba, por ejemplo: ¿por qué esta calle lleva por nombre Patoni; ¿quién fue tal señor? A veces me contestaban pero por lo general, evadían la pregunta. Si yo insistía, venía el clásico: “No des lata y camina aprisa que se hace tarde”. Si no había respuesta, sentía cierta frustración, porque consideraba perdido el tiempo y la oportunidad de conocer sobre mi ciudad.

Comprendo ahora a mi madre y a mi padre. Resultaba difícil que ellos tuvieran conocimiento del tema si las autoridades municipales no proporcionaban información oportuna y adecuada a la población, y no lo hacen todavía.

Me propuse entonces, desde aquellos años, hablo de los cuarenta, los cincuenta y aún los sesenta del siglo pasado, realizar una tarea de investigación para conocer por lo menos los datos básicos sobre las calles de la ciudad que me vio nacer. Las calles de mi Ciudad tienen una gama de nombres de personajes históricos, de escritores, de poetas, de pintores, de maestros, de científicos; de sucesos y acontecimientos trascendentales en el desarrollo histórico de nuestro País; de instituciones; de Estados de la República; de plantas, árboles y flores; de capitales de países europeos: de músicos y deportistas; de exgobernadores del Estado y de expresidentes municipales de Gómez Palacio.

Es importante conocer la nomenclatura urbana porque, a manera de anécdota, comparto la historia de cuatro hermanos, dos muchachitos y dos muchachitas, que jugaban “A la Escuelita”; la mayor de ellas era una jovencita de doce años que cursaba ya el sexto grado de primaria y en el juego infantil aludido asumía el rol de maestra, por considerar que sabía más que el resto.

Desempeñó su función con atingencia, aplicándoles a sus hermanos cuestionarios sobre ciencias naturales, español, matemáticas e historia. Al llegar a esta última materia, previamente les explicó que la Avenida Hidalgo, se llama así en honor a Don Miguel Hidalgo y Costilla, quien en 1810, fue el iniciador del movimiento de nuestra Independencia ; que la Juárez lleva tal nombre como un reconocimiento a Don Benito Juárez García, el mexicano que habiendo sido un humilde niño indígena de Oaxaca llegó a ser Presidente de la República y con tal carácter expidió la Leyes de Reforma, base de la Constitución Política de 1857, y así en los demás casos de las calles Morelos, Mina, Bravo, Aldama, Rayón; después les preguntó por qué las calles tenían los nombres que llevaban; contestaron más o menos acertadamente; pero de tantos “Don” les habló que al interrogarlos sobre el porqué una calle se llamaba Dieciocho de Marzo, uno de los “alumnos”, se precipitó a responder: “Porque “don 18 de Marzo” fue un hombre que hizo mucho bien a la Nación”, provocando la risa de la “clase”.

Labor ardua y complicada, en verdad pues Gómez Palacio ha crecido de manera considerable en su área urbana, ya que solamente el llamado Centro Histórico que comprende, según Wikipedia, de la Calle Santiago Lavín al norte, a la Calle Urrea al sur; y de la Calzada J. Agustín Castro, al poniente, a la Calle Enrique M. Unzueta, al oriente. Es un polígono irregular que abarca 92 manzanas y aproximadamente 184 viviendas.

No me parece acertada esta apreciación del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Delegación Durango, organismo que hizo la delimitación de referencia, porque puede considerarse que, hacia el norte, el Centro Histórico alcanza hasta la Calle Sarabia; y rumbo al sur llega hasta el Bulevar Miguel Alemán.

Entonces estamos aludiendo a una superficie que comprende las siguientes arterias: De norte a sur; Francisco Sarabia, Mutualismo, Cinco de Febrero, Leandro Valle, Mariano Matamoros, Josefa Ortiz de Domínguez, Hermenegildo Galeana, Arteaga y Salazar, Jesús González Ortega, 20 de Noviembre, Constitución, Santiago Lavín, Independencia, Del Centenario, Ignacio Zaragoza, Benito Juárez, Melchor Ocampo, Mariano Escobedo, José María Patoni, Santos Degollado, Mártires de 1910, Francisco Zarco, Mariano Urrea, Ignacio de la Llave, Ignacio Ramírez, Justo Sierra, Felipe Ángeles, Amado Nervo, Sánchez Álvarez, Alberto M. Alvarado, Durango, Querétaro, Zacatecas, Nuevo León, Guerrero y Boulevard Miguel Alemán.

De poniente a oriente: Calzada J. Agustín Castro, Doctor Fleming, Lic. Primo de Verdad, Valeriano Trujano, Mariano Abasolo, Ignacio López Rayón, Ignacio Aldama, Nicolás Bravo, Francisco Javier Mina, Miguel Hidalgo, José María Morelos, Guadalupe Victoria, Ignacio Allende, Francisco I. Madero (anteriormente Ferrocarril) y Enrique M Unzueta (antes Vergel).

Este modesto trabajo al que quisiera llamarle Ensayo, dista mucho de serlo, tiene el propósito de estimular el interés de niños y jóvenes para que, conociendo más a su ciudad, aprendan a quererla y a luchar por ella, mejorando los servicios públicos, mejorar la imagen que de ella tienen propios y extraños.

Va dirigido al Gómez Palacio de los adultos para que tomen conciencia de la importancia que tiene conocer el desarrollo histórico de nuestra Patria chica y empeñar nuestros esfuerzos por su grandeza.

r_munozdeleon@yahoo.com.mx

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