Pobladores de Viesca y Matamoros piden reponer puente derrumbado por el Río Aguanaval
Habitantes de los ejidos San Isidro y Flor de Mayo del lado de Viesca, y de Palomas de Matamoros urgieron a las autoridades municipales o estatales para que se reconstruya el puente que los une con la Villa Nazareno, Durango, ya que dicen con la avenida extraordinaria del Río Aguanaval, la corriente colapsó la estructura.
Expresaron que, la misma inconformidad hay de los habitantes de los ejidos que hay del lado de Lerdo, pues dicen que aunque lo han solicitado a las autoridades del lado de Durango y lo mismo han hecho los que viven del lado de Coahuila, pero se “echan la bolita uno a otro” sin que hasta el momento les resuelvan.
Las personas comentaron que, aunque no es muy frecuente que el Río Aguanaval lleve agua, cuando ocurre tienen que rodear hacía el lado el ejido La Ventana para llegar a Nazareno o viceversa, ya hay mucho movimiento de un lado otro, por que los empleos que se generan en los establos, las granjas avícolas, los invernaderos y demás actividades relacionadas al campo.
También las actividades comerciales, ya que dijeron que del lado de Nazareno, al ser una comunidad más grande, hay negocios de mayor escala, por lo que cruzan hacía ese lado para surtir su despensa o a comprar otros productos que son necesarios para su hogar.
“Cuando lleva agua el río la gente que viene de Nazareno al invernadero o a trabajar en los ranchos tiene que rodear, por La Ventana, así que lo que hacen en 20 minutos por el puente que estaba aquí lo hacen en más de hora, así que si entran a trabajar a las siete de la mañana, se tienen que levantar a las cinco, cuatro y media pa' estar listos antes de las seis”, dijo una señora del ejido Palomas.
Lo mismo comentaron en el ejido Flor de Mayo, pues reiteraron que van hacía Nazareno a comprar alimentos o de lo contrario tendrían que tomar un camión hacia Torreón, pues por esas comunidades pasa los autobuses de la ruta Laguna Seca, pero no son tan frecuentes los recorridos, por lo que les tomaría más tiempo el traslado, ya que en vehículo son unos 30 o 40 minutos.
Las señoras comentaron que el puente estaba construido con concreto, pero el agua se “lo llevó” y una vez que bajó la corriente se hizo una cooperación para que pagarle a personas de las mismas comunidades para que lo rellenaran, además de habilitar una especie de vado, pero reiteraron que se necesita contar con una estructura más sólida para no se limite el acceso cada vez que corra el agua por el río.