El próximo 1 de enero de 2026, el Ejército cumplirá con el proceso de ordenar la desaparición de los Cuerpos de Defensas Rurales, cuyos voluntarios serán desmovilizados luego de servir durante casi un siglo al país.
Identificados en la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, los rurales debían estar permanentemente organizados en unidades armadas, equipadas y adiestradas. Su integración era voluntaria de ejidatarios por nacimiento, mandados por militares profesionales con la misión de cooperar con las tropas.
Considerados para efectos legales como en igualdad de condiciones que las unidades en activo, se les otorgaba el fuero de guerra al encontrarse desempeñando actos de servicio.
Sin embargo, en noviembre pasado, la Sedena ordenó su desaparición según el comunicado oficial número 6883, el cual estableció que a partir de enero entrarían en “receso”. Acompañado a su cese de funciones estaba la entrega de armas y uniformes.
Representantes advirtieron a legisladores que con su desaparición, las comunidades más aisladas quedaban indefensas ante el crimen organizado, ya que unos 6 mil 500 elementos estaban agrupados en cuerpos de defensa de Caballería y de Infantería bajo supervisión del Ejército.

Sus labores implicaban desde el combate al robo de ganado, resguardo de los recursos naturales al apoyo al Ejército en tareas de seguridad o contra incendios, esto de manera voluntaria y sin salario.
En Coahuila se ubicaban en el 1er Cuerpo de Infantería de Defensas Rurales y en Durango estaban en el 5to y 6to Cuerpo de Caballería de Defensas Rurales de Cinco de Mayo.
El académico Víctor Hernández opinó en redes sociales que su desaparición era un reflejo de la crisis de reclutamiento que enfrenta el Ejército Mexicano, “No es cosa de un día para otro la creación de una nueva corporación policial, máxime si es simplemente un disfraz policial del Ejército para la realización de labores de seguridad pública.


¿Qué se sabe de la desaparición de los Cuerpos de Defensas Rurales en 2026?