'Agua Premium'; aroma y color en colonia Monte Real de Torreón
Desde hace ya tres meses, los habitantes de la colonia Monte Real en Torreón, enfrentan un problema tan básico como indignante: el agua que sale de sus tuberías llega sucia, con mal olor y totalmente inapropiada para cualquier uso doméstico. “Ya me siento un Santo, bañándome todos los días con agua purificada”, sostiene uno de los afectados.
“Todos los días compro tres garrafones de los que cuestan diez pesos para bañarme y cinco garrafones cuando lavamos trastes, mi suegra nos hace el paro lavándonos la ropa en su casa que está en otra colonia, pero no es justo, nosotros seguimos pagando el recibo de agua”, añade el vecino.
Lejos de tratarse de un incidente aislado, el surtimiento de agua sucia y con mal olor, se ha convertido en una rutina que afecta la salud, la economía y la dignidad de decenas de familias en este sector.
Esta situación inició, según la queja vecinal, el pasado mes de agosto; sin embargo, en 2024, recuerdan, para estas mismas fechas ocurrió igual y el problema fue atendido y reparado hasta enero del 2025, aseguraron.
A los pocos días de surgido el problema, los vecinos más afectados, de las calles Del Valle, Ajusco y Valle Hondo, expusieron formalmente su queja ante el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas), pero la única respuesta oficial ha sido la entrega de un folio, misma que, en términos prácticos, no ha significado absolutamente nada. “Vinieron en octubre, levantaron una tapa del drenaje, estuvieron unos momentos y se fueron”, señalaron.
En efecto, Personal municipal acudió al lugar, pero no realizó reparaciones, no emitió informes públicos y no ofreció alternativas temporales. Tres meses después, el problema permanece intacto.
La falta de agua limpia ha obligado a los vecinos a comprar agua embotellada o solicitar pipas con particulares para llenar sus tinacos y poder bañarse, una medida insostenible económica y sanitariamente.
Algunos vecinos han tenido que trasladarse a otros sectores de la ciudad para lavar su ropa, en un esfuerzo que revela la gravedad del abandono institucional.
El agua sale de color oscuro y con fuerte olor a drenaje, aunque en ocasiones es verdoso y otras veces transparente, pero manteniendo el fétido aroma. Cuando sale cristalina, le echamos cloro líquido o en pastillas, añaden. Hasta el momento, sólo dos vecinas han reportado que les salió “como con lodo”.
Esta situación vulnera el derecho fundamental de acceso al agua potable, un servicio que el gobierno está obligado a suministrar de manera eficiente, continua y segura, consideran los afectados.
Mientras tanto, algunos ciudadanos cuestionan las prioridades gubernamentales. Consideran que, antes de destinar recursos a la contratación de artistas y espectáculos que ofrecen entretenimiento momentáneo, la administración debería atender necesidades básicas como el abastecimiento adecuado del agua, un servicio indispensable para la vida diaria y que forma parte de sus responsabilidades legales y morales más elementales.
Hoy, en Monte Real, la comunidad espera algo más que discursos tranquilizadores o visitas simbólicas. Exige una solución real, inmediata y verificable. El agua sucia debe dejar de ser la norma y la indiferencia oficial, la respuesta automática.