Siglo Nuevo OPINIÓN NUESTRO MUNDO TENDENCIAS

Cine

The Fallout (2021): el eco que queda después de la tragedia

La película sigue a Vada (Jenna Ortega), una adolescente que sobrevive a un tiroteo escolar y se ve atrapada en el silencio que permanece cuando el disparo cesa pero el temblor persiste.

The Fallout (2021): el eco que queda después de la tragedia

The Fallout (2021): el eco que queda después de la tragedia

JOSÉ TAPIA

Hay películas que no buscan salvar al mundo ni entregar un mensaje épico y de redención envuelto en efectos visuales y discursos motivacionales; películas que simplemente colocan una lupa sobre una herida abierta y nos obligan a mirar. The Fallout (2021), dirigida por Megan Park y protagonizada por Jenna Ortega, pertenece a esa categoría incómoda. No es un dra ma “de tragedia escolar” ni un thriller psicológico como los que la industria suele reciclar para conseguir lágrimas fáciles. Aquí no hay morbo, ni explosiones emocionales, ni héroes instantáneos. Lo que hay es el después. El silencio. El hueco que deja el miedo cuando ya pasó el disparo pero el cuerpo sigue temblando.

La cinta sigue a Vada, una adolescente que sobrevive a un tiroteo en su escuela y se enfrenta a un mundo que, de pronto, dejó de coincidir con su forma de habitarlo. Y en ese viaje hacia ninguna parte —por que así se siente el trauma, como caminar sin rumbo— Jenna Ortega entrega una actuación que es puro nervio, contención y verdad.

Lo interesante de The Fallout no es sólo lo que cuenta, sino cómo decide contarlo: sin grandilocuencia, sin sermones, sin esa necesidad hollywoodense de “cerrar el arco emocional” con un lindo mensaje y un abrazo. Megan Park hace algo distinto: deja que los personajes respiren, que se equivoquen, que habiten la in certidumbre, que se hundan y salgan a flote sin glamour.

LA INTIMIDAD ROTA DE VADA

Lo más revelador del largometraje es su negativa a convertir la tragedia en un espectáculo. A diferencia de otras producciones donde la desgracia funciona como gatillo narrativo para construir héroes, aquí no hay odisea. Vada no regresa de la experiencia con una claridad iluminada sobre el sentido de la vida. Regresa rota, irritable, adormecida, incapaz de reconocerse en una rutina que antes le parecía natural. La película entiende algo esencial, y es que el trauma no reorgani za la vida, la desorienta.

Jenna Ortega interpreta este derrumbe emocional con una sutileza sorprendente. No hay gritos dramáticos ni escenas diseñadas para ganar premios; lo que hay son microgestos, silencios, la forma en que su mirada se queda suspendida un segundo más de lo normal. Hacer visible lo invisible del trauma requiere una sensibilidad extrema. La actriz consigue que la audiencia entienda sin explicaciones, sin diálogos sobrecargados, sin metáforas subrayadas. Su actuación se mueve entre el letargo y la hiperconciencia, como si Vada alternara entre intentar existir y querer desaparecer.

Un elemento clave en la trama es la relación entre Vada y Mia (Maddie Ziegler), otra sobreviviente cuya vida parece más perfecta de lo que realmente es. No se trata de la típica amistad adolescente que surge “porque compartimos una experiencia terrible”. Es una conexión torpe, intensa, quizá necesitada, donde ambas encuentran un espacio en el que no se sienten forzadas a verbalizar lo que sienten, pero al mismo tiempo inten tan entenderse. En un mundo donde los adultos ofrecen soluciones prefabricadas como sacadas de un libro de superación personal, ellas optan por la compañía silenciosa. Esa honestidad, que no intenta “arreglar” nada, es uno de los logros más grandes de esta obra.

FINNEAS, popularmente conocido por ser compositor y productor de su hermana, la cantante Billie Eilish, es el encargado de la banda sonora, que refuerza la intimidad de las jóvenes con piezas suaves, casi etéreas, sin buscar manipular la emoción, sino acompañarla, lo cual hace acertadamente. El sonido funciona como un colchón donde la narrativa puede caer sin miedo a romperse

EL PESO DE LO QUE NO SE DICE

Megan Park es principalmente conocida por los pa peles en series adolescentes que interpretó durante su juventud, pero esta vez sorprende al entregar un largometraje —su debut— profundamente maduro y bien logrado. La cineasta evita todo impulso didáctico y renuncia a la manía hollywoodense de explicar cada motivación. Su estilo se sostiene en la economía emocional, al mostrar justo lo necesario y permitir que los silencios hablen.

Sus decisiones también revelan una postura clara. La cámara no se comporta como testigo del horror, sino del desconcierto. Los planos son suaves, cercanos, casi caseros, como si Park quisiera recordarnos que el trauma no es una excepción monstruosa, sino algo que se vierte sobre la cotidianidad. La película no nos encierra en la escuela durante el tiroteo ni la vuelve el foco principal, ya que esa secuencia, breve y contenida, funciona apenas como un umbral, algo meramente anecdótico. Lo verdaderamente importante ocurre después

Park retrata el duelo de Vada sin caer en clichés. No la hace rebelde solo por dramatismo, ni la convierte en un símbolo generacional; le permite ser una adolescente confundida, contradictoria, incapaz de seguir re glas y a la vez de romperlas del todo. Y esto es crucial, porque la directora no romantiza el dolor, pero tampoco lo patologiza. Lo trata como lo que es: una respuesta humana ante una experiencia inhumana.

El guion —también suyo— evita construir a los adultos como antagonistas o salvadores; solo son personas que hacen lo que pueden, a veces bien, a veces mal. La familia de Vada se tambalea con ella, intentando no hundirse, tratando de “arreglar” algo que ni siquiera comprenden. Cada quien sana a un ritmo distinto con las herramientas que cuenta, y eso inevitablemente genera fricción.

LA HERIDA COLECTIVA

Aunque The Fallout es íntima, también es política, aunque no desde la denuncia frontal o el activismo explícito. La política aquí ocurre en la normalización del miedo. En cómo los jóvenes hablan del tiroteo con un tono casi rutinario. En cómo Vada revisa su celular y encuentra, entre mensajes y notificaciones, un mundo que sigue girando sin preguntar si ella puede continuar en él o seguir su ritmo. La película expone una fractura generacional que irremediablemente tendrá secuelas en la sociedad: adolescentes que deben aprender a vi vir con una violencia que no eligieron, que no provoca ron y que se ha convertido en un ruido de fondo dentro de un entorno que debería ser de los más seguros.

En este sentido, The Fallout no pretende ofrecer respuestas sociales, sin embargo, se encarga de seña lar que la conversación pública sobre estos eventos muchas veces ignora la dimensión íntima. La gente habla de leyes, estadísticas, discursos polarizados, pero la cinta habla de cómo una chica deja de dormir con tranquilidad, de cómo el cuerpo aprende a vivir en tensión, y de cómo la amistad y el amor se transforman bajo el velo del miedo.

La escena final es un golpe seco al estómago. Deja claro que el trauma es una sombra que seguirá caminando detrás de uno mismo y, como pasa con los personajes, se debe aprender a vivir con ello.

DESPUÉS DE LA CAÍDA

The Fallout no es para quienes buscan catarsis inmediata o narrativas digeribles. Es un retrato honesto, sutil y profundamente humano después del caos, un recordatorio doloroso de que la vida sigue aunque uno a veces no encuentre la forma de avanzar con ella. Con una actuación impecable de Jenna Ortega y una dirección sensible e inteligente de Megan Park, la película se instala en ese espacio donde las emociones no se definen, sólo se sienten.

En una sociedad que prefiere hacer de todo antes que prohibir la venta libre de armas, lo único que queda a veces es la incomodidad del desconcierto, y es ahí, en esa incomodidad que se anida sin permiso, donde caben estas historias tan trágicas como nece sarias para abrir paso a la reflexión.

Instagram: @i.am.yo

Leer más de Siglo Nuevo

Escrito en: cine Jenna Ortega Película thriller

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Siglo Nuevo

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

The Fallout (2021): el eco que queda después de la tragedia

Clasificados

ID: 2440389

elsiglo.mx