A 58 años de la Masacre de Tlatelolco, revelan operaciones de la CIA en movimientos estudiantiles
Este viernes 2 de octubre se conmemoran 58 años de la Masacre de Tlatelolco, cuando el Ejército y el grupo paramilitar del Batallón Olimpia reprimieron el movimiento estudiantil en la Ciudad de México a unas semanas del inicio de los Juegos Olímpicos.
Como parte de las investigaciones en documentos desclasificados, el proyecto National Security Archive, reveló que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) aún mantiene resguardadas sus actividades e México, incluyendo de operaciones encubiertas que tuvieron como objetivo a grupos estudiantiles en los días que llevaron a la Masacre.
Sobre la masacre de Tlatelolco, se reveló que 10 días antes del inicio de los Juegos, los estudiantes hicieron un mitin en la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México donde fueron rodeados por policías y militares quienes luego dispararon contra los miles de manifestantes, donde se culpó a los estudiantes de un supuesto “competencia de tiroteo” entre los causantes de los disturbios y el Ejército Mexicano.
Si bien siguen clasificados se conoce que al menos cinco proyectos de la CIA operaron a lo largo de dos décadas contra las operaciones estudiantiles en México, los cuales se conocen como LIHUFF, LICOAX, LIMIX, LIAGOG y LINOODLE.

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Los documentos revisados por NSA presentaron que la CIA financió a grupos de ultraderecha como MURO en universidades del país, sumando a la polarización del movimiento estudiantil.
Desde 1963, la CIA financió a MURO con 6 mil dólares al año,-actualmente unos 65 mil dólares hoy-, con el grupo teniendo 200 tropas de choque para hacer campaña contra el comunismo o grupos pro-castristas en la UNAM, la Universidad de Puebla y la Guadalajara. La organización, según LIHUFF, tomó crédito por la salida de “rectores comunistas” en universidades de Monterrey, Puebla, Guadalajara y Morelia.
El proyecto National Security Archive reconoció que por la información que falta de desclasificar, lo que más se puede entender es que la CIA “Jugó un rol activo en la polarización de las políticas estudiantiles durante ese tiempo y en el peor de los casos por su cercana relación a Nazar Haro y la DFS tuvo un rol más activo en orquestar la violencia”.
Entre los documentos revelados en días recientes está el de operaciones de la CIA contra grupos estudiantiles de izquierda, la vigilancia que realizaba Miguel Nazar Haro, un activo de la Agencia; así como operaciones que tenían como objetivo grupos de campesinos y de trabajadores en la Ciudad de México y la zona rural.
El reporte recuerda que en 1978, como parte de una investigación por el asesinato del presidente John F. Kennedy, el Comité de Asesinatos de la Cámara de Representantes solicitó a la CIA entregar la historia de su estación en la Ciudad de México así como las bases en Monterrey, Nogales y Mérida cubriendo desde 1947 a 1969, de los cuales sólo entregó 227 de las 539 páginas solicitadas.

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Sheinbaum sobre agresiones de 'bloque negro' en CDMXCon posteriores desclasificaciones, se detalló que el informe se nutrió de exagentes como Anne L. Goodpasture, quien estuvo activa de 1947 a 1973, como en Guatemala durante el golpe contra el presidente Jacobo Árbenz en 1954 y luego en México, en la estación de la Ciudad de México en 1957 durante 13 años.
Fue una de los pocos oficiales que conoció de la operación LITEMPO que permitió a la CIA formar fuertes relaciones con tres presidentes Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría; así como los titulares de la Dirección Federal de Seguridad, Fernando Gutiérrez Barrios y Miguel Nazar Haro.
Y también del proyecto LIENVOY, una operación conjunta de espionaje telefónico que tuvo como objetivo diplomáticos de países como la Unión Soviética, Cuba y de Europa del Este; así como “percibidos enemigos políticos del Estado mexicano” como el expresidente Lázaro Cárdenas.
Una de las operaciones unilaterales desclasificadas está que la CIA reconoció que varios de sus proyectos donde invirtió miles de dólares (al valor de hoy millones) estuvieron centrados en Cuba y operaciones de propaganda teniendo como objetivo a medios mexicanos.

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Otra fue el proyecto LINOODLE calificado como “altamente exitoso” que tuvo como objetivos a la población campesina y rural en México, el cual era dirigido por un sacerdote católico que a través de sus esfuerzos creo una “extensa red de organizaciones rurales que establecieron grupos juveniles, uniones de crédito, cooperativas agrícolas y sindicatos campesinos”.