La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo tras mantener una llamada con sus comisarios sobre la situación en Ceuta que, aunque "contamos con un sistema sólido" de control de fronteras europeas, "es necesario reforzarlo aún más".
Así lo advirtió la mandataria tras una videoconferencia con el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, y la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, a quienes encargó prestar apoyo a las autoridades españolas y marroquíes para supervisar la crisis migratoria ocurrida en Ceuta en los últimos días. Von der Leyen, se congratuló de que "la gran mayoría de las personas que llegaron de forma ilegal han regresado a Marruecos, gracias a la eficaz labor de las fuerzas del orden españolas y marroquíes", así como que "ni una sola persona ha llegado a la España peninsular ni al resto de la UE".
"Esto demuestra por qué es importante el control de nuestras fronteras europeas. Contamos con un sistema sólido, pero es necesario reforzarlo aún más", manifestó la política conservadora alemana.
Asimismo, advirtió que "debemos permanecer alerta en todos los puntos de entrada críticos y mantener una estrecha coordinación entre todas las autoridades" e instó a realizar "un proceso de análisis de las lecciones aprendidas para mejorar nuestra resiliencia europea". Finalmente, la jefa del Ejecutivo europeo se unió a la petición de convocar una videoconferencia extraordinaria "para hacer balance de lo ocurrido", tal y como han pedido en una carta ministros de 22 países europeos y el propio presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
"La lucha contra la migración ilegal requiere solidaridad y una respuesta europea unida", zanjó Von der Leyen.
DENUNCIAN USO POLÍTICO
Organizaciones de derechos humanos marroquíes estimaron este sábado que unas 100.000 personas se desplazaron hacia la frontera norte de Marruecos con intención de cruzar a Ceuta y denunciaron el "rotundo fracaso" de las políticas de Rabat y el uso político de la migración como elemento de presión.
Marruecos mantiene silencio oficial sobre la más grave crisis migratoria del país, que estalló el jueves, cuando 60.000 migrantes entraron de forma irregular en Ceuta, en su mayoría jóvenes, aunque también familias y menores, incluidos bebés. Un drama que, según estiman las autoridades españolas, ha dejado al menos 67 muertos.
La asociación responsabiliza directamente al Estado marroquí y advierte de que "la desesperanza ha dejado de ser un sentimiento individual para convertirse en la identidad de toda una generación", que ve en la migración una expresión de rechazo contra la desigualdad, "la corrupción, el autoritarismo y el abuso de poder".