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Administración del afecto en la obra de Sophie Calle

La obra Cuídese mucho, en particular, materializa el capitalismo emocional del que hablaba Eva Illouz en El fin del amor, convirtiendo el amor y el desamor en procesos administrativos que deben ser gestionados por profesionales

La artista y filósofa francesa Sophie Calle. Imagen: Wikimedia Commons

La artista y filósofa francesa Sophie Calle. Imagen: Wikimedia Commons

DRA. AURORA HERNÁNDEZ GALLEGOS

En El fin del amor, Eva Illouz entiende el “capitalismo emocional” como una forma históricamente específica de coproducción entre economía y vida privada. Este análisis, como lo expone María Tocino Rivas, contrasta con la tesis clásica de Daniel Bell, para quienexistía una problemática entre la esfera tecnoeconómica —eficiente, ascética y racional— y la esfera cultural, regida por un hedonismo consumidor y la búsqueda de autorrealización.

En esta visión clásica, la lógica del capital y la del deseo se oponían como fuerzas que dividían al sujeto moderno. Pero la idea de Illouz, en la manera en que la rehace Tocino Rivas, desarticula esta separación para mostrar una complementariedad y un enredo estructural entre la racionalidad económica y las emociones. Así, la modernidad tardía ha producido una “emocionalización de la conducta económica” y una “racionalización de la vida emocional”. Es en el centro de esta transformación cultural que podemos situar Prenez soin de vous (Cuídese mucho, 2007), de Sophie Calle. La obra es lo que Tocino Rivas identifica, a partir de Illouz, como el derrumbe de las fronteras entre la intimidad y la administración de la ruptura amorosa. Si Bell percibía una contradicción entre economía y cultura, Calle muestra cómo opera efectivamente la nueva racionalidad emocional. La artista toma la carta de ruptura de su amante y le niega la privacidad, sometiéndola a un proceso que reproduce los mecanismos de la competencia económica.

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DISTANCIAMIENTO EMOCIONAL

Cuídese mucho parte de un correo electrónico de ruptura. Sophie Calle, sin exponer duelo o diálogo, pone en marcha un dispositivo de externalización hermenéutica. El proyecto consiste en repartir el texto original a ciento siete mujeres seleccionadas por su capacitación profesional, dando como resultado un expediente autónomo y taxonómico en un archivo administrativo. Este movimiento objetiva el yo lastimado en un objeto colectivo de disección técnica.

Formalmente, la pieza actúa como una máquina que agota el significado del texto original a través de la codificación disciplinar. El correo electrónico del examante de Calle —identificado como (G.)— deja de ser comunicación interpersonal para transformarse en evidencia que hay que analizar, enmendar, interpretar, cantar o bailar. Este proceso de circulación fragmenta al autor de la carta a favor de un colectivo de mujeres profesionistas que descomponen el discurso amoroso.

Illouz sitúa el origen de este proceso en la colonización del gobierno del Yo por el discurso terapéutico y la psicología industrial. Cuídese mucho funciona como la consagración estética de ese desplazamiento: el dolor debe ser procesado mediante lenguajes expertos y procedimientos técnicos. Así, la obra pone a prueba la hipótesis central desarrollada por Tocino Rivas: que la cultura contemporánea ha instaurado un estilo emocional en el que la autenticidad sólo se vuelve legible cuando se somete a protocolos de verbalización, análisis y estandarización. Calle no representa el amor; expone la imposibilidad de sostenerlo fuera de las lógicas de intercambio y valoración propias del capitalismo emocional. Este dispositivo transforma la herida en un emodity —adaptación del término anglosajón commodity, que se traduce como mercancía—, un objeto producido en el que el archivo suplanta la experiencia.

Algunas páginas del libro Cuídese mucho. Imagen: Perrotin Store Paris
Algunas páginas del libro Cuídese mucho. Imagen: Perrotin Store Paris

LA INTIMIDAD FRÍA

Eva Illouz plantea, respecto a la racionalización de las relaciones, que la modernidad tardía penetra en el terreno de la vida privada con las lógicas de mercado y de consultoría, donde la incertidumbre relacional se maneja con evaluación y competencia. Calle radicaliza esta idea, literalizando la gestión de la ruptura. En vez de hacer el duelo convencionalmente, la artista llama a una abogada, una psiquiatra, una correctora de estilo. La intimidad queda atravesada por lenguajes técnicos que despojan la relación amorosa de su singularidad para insertarla en categorías estandarizadas de análisis profesional.

El archivo Cuídese mucho no funciona como memoria sentimental. La obra yuxtapone el texto original, la fotografía de cada intérprete y el resultado de su análisis, estableciendo de este modo una distancia clínica. La fotografía de la mujer leyendo no registra una reacción emocional, sino un performance laboral. Bajo las condiciones contemporáneas de subjetividad, el amor y el desamor son susceptibles de ser administrados con la misma eficiencia que un contrato mercantil o un diagnóstico médico.

La figura de G. se reduce a una variable textual. Su voz es sistemáticamente silenciada por la autoridad técnica de las participantes de la obra. Si, como argumenta Illouz, las relaciones contemporáneas están marcadas por la “incertidumbre agonística” y la libertad de finalizar el vínculo, Calle responde a esta retirada con un exceso de presencia analítica. La retirada de G. es compensada con una invasión del espacio discursivo por parte de las ciento siete mujeres, pero que no restablece la comunicación.La sobre interpretación señala la opacidad irreductible del texto, cuyo sentido se descompone en múltiples lecturas que revelan el fracaso del lenguaje amoroso.

El método de Calle reproduce las formas de lo que Eva Illouz llama “intimidad fría”. La interacción no se produce entre dos sujetos, sino entre un sujeto y una red de expertos. La psiquiatra estudia la enfermedad del remitente, la correctora encuentra errores sintácticos y la abogada valora las consecuencias jurídicas de un contrato implícito violado. Cada una de estas aproximaciones parcializa al otro, convirtiéndolo en un caso. Dejando la respuesta en manos de estas expertas, Calle se convierte en espectadora de su propia vida. El arte es, en este caso, un instrumento de desapropiación al someter la carta a este proceso y volverla pública.

Vista de la instalación en la galería Paula Cooper de Nueva York, en 2009.
Imagen: Paula Cooper Gallery
Vista de la instalación en la galería Paula Cooper de Nueva York, en 2009. Imagen: Paula Cooper Gallery

ESCOPIA

La estructura repetitiva de la obra —ciento siete variaciones— remite a la producción industrial, anulando la idea romántica del amor. Al igual que el racionalismo convierte la elección de pareja en un proceso de evaluación de atributos estandarizados, Cuídese mucho transforma la ruptura en un procedimiento de evaluación del discurso del otro. La obra puede leerse como una forma estética de lo que Eva Illouz denomina la “escopia” del capitalismo emocional, en la medida en que expone la vacuidad de los intercambios íntimos cuando son arrancados de su contexto y sometidos a la visibilidad pública. Quien se retira del vínculo —figura que suele concentrar el poder en la economía del desafecto— pasa a ser observado y evaluado por la multitud.

El manejo del tiempo es otro aspecto relevante de esta instalación. La presencia simultánea (en el espacio expositivo) o secuencial (en el libro) de las interpretaciones suspende la ruptura en un presente que no termina. Es una manera de acumular valor simbólico a partir de la ruina y la ausencia, transformando la falta sentimental en exceso estético y narrativo.

La pieza cuestiona la autoría y la autenticidad en la era de la sociedad del rendimiento. Firmada por Sophie Calle, la obra es realizada por las invitadas. Calle se convierte en gestora, más que en autora. La emoción es trabajo; la interpretación, servicio.Al borrar las fronteras entre la carta privada y el documento público, entre el sentimiento y la mirada experta, Cuídese mucho no sólo escribe el final de una relación, sino que describe el enfriamiento de la intimidad marcada por la sociedad contemporánea.

nyapo8@gmail.com

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