(AP)
Agentes de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos en un centro de detención para migrantes han hecho apuestas sobre cuál será la siguiente persona que morirá por suicidio, según un reporte de la agencia de noticias AP.
El reporte provino de llamadas al número de emergencia y testimonios de detenidos, uno de ellos, un residente legal identificado como Owen Ramsingh, que pasó semanas internado en un centro de detención de Texas, el Camp East Montana, ubicado a unos 22 kilómetros de El Paso, dijo lo anterior.
Internado en Camp East Montana, Ramsingh dijo haber escuchado a un guardia de seguridad hablar de una apuesta sobre cuál migrante sería el siguiente en morir por suicidio. En su caso el guardia había dado 500 dólares, unos 9 mil pesos según el tipo de cambio actual, lo cual iría al que tuviera las predicciones más acertadas.
El Departamento de Seguridad Nacional acusó sin pruebas a Ramsingh de mentir sobre las apuestas. Actualmente sigue encabezado por Kristi Noem, quien dejará el cargo a finales de marzo, para ser reemplazada por el senador Markwayne Mullin, quien solo tiene un grado de asociado en la carrera de Ciencia Aplicada en la Tecnología de la Construcción, sin experiencia militar, judicial o de seguridad.

En enero pasado, personal del Camp East Montana solicitó atención de emergencia para un migrante cubano, Geraldo Lunas Campos, de 55 años de edad, por su presunto intento de suicidio, aunque luego su muerte fue catalogada como homicidio.
Ese mismo mes, el personal llamó para reportar el presunto suicidio de un hombre nicaragüense de 36 años de edad.
Camp East Montana fue usado durante la Segunda Guerra Mundial como campo de internamiento para la población japonesa-estadounidense y hoy en día mantiene asegurados a unos 3 mil presuntos migrantes, ya que como en el caso de Ramsingh, pese a tener una green card y estar casado con una ciudadana estadounidense aún así fue deportado a Países Bajos.

En sus declaraciones, alertó que las condiciones del centro de detención había sido 1000 % peor que la prisión, donde pasó una temporada siendo adolescente por cargos de droga.
LÍNEA DE AYUDA
Los especialistas remarcan que las muertes por suicidio nunca tienen un único detonante, sino que son el resultado de factores psicológicos, biológicos y sociales que tienen tratamiento.
El suicidio es un complejo y grave problema de salud pública, consecuencia de diversos factores que pudieran no ser reconocidos o tratados aún, sin embargo, es prevenible, en parte, mediante líneas de ayuda que operan en todo el país.
Si usted o algún ser querido ha llegado a considerarlo o se encuentra en crisis, por favor comunicarse al 800 911 2000, 800 822 3737 o al 55 52 59 81 21 donde las 24 horas del día, los 365 días del año, hay personal capacitado para responder.