El gobierno de Durango ha puesto en marcha una estrategia de infraestructura energética a largo plazo para asegurar el suministro eléctrico de las empresas y mantener el ritmo de atracción de inversiones. El proyecto central consiste en la construcción de un nuevo gasoducto con una inversión estimada de 600 millones de dólares.
Arturo Ortiz Galán, titular de la Unidad de Atracción de Inversiones Extranjeras en la entidad, explicó que esta obra busca duplicar la capacidad energética de la región de cara al año 2028. La planeación estratégica pretende evitar que el estado se quede limitado en materia de energía durante los próximos quince años.
La nueva línea de conducción se proyecta de forma paralela a la infraestructura actual de la empresa Fermaca. El trazo comenzará en El Paso, Texas, cruzará por la región de La Laguna y concluirá en Durango capital, permitiendo abastecer la creciente demanda de los nuevos polos fabriles.
El funcionario estatal señaló que el gasoducto vigente atiende de manera oportuna a las industrias que arriban a la zona metropolitana. Sin embargo, el objetivo de la nueva inversión es adelantarse a contingencias futuras, previniendo apagones o el déficit de energía que ya afecta a otras entidades federativas.