Carlos Huízar, Benito Becerra, Francisco Becerra y José Esquivel.
Antes de que inicie un torneo de golf, hay algo especial que sucede fuera del campo. Las convivencias rompehielos se convierten en el primer acercamiento entre jugadores, donde las sonrisas, las charlas ligeras y las anécdotas comienzan a marcar el tono de lo que vendrá. Es un espacio donde las diferencias se dejan de lado y el gusto por el juego une a todos en un mismo ritmo.
El ambiente se llena de energía positiva, entre saludos, brindis y momentos que fluyen con naturalidad. Ahí se empiezan a construir conexiones, se comparten expectativas y se respira esa emoción previa que solo un torneo puede generar.