Zulema y Any.
Una agradable tarde reunió a un grupo de amigas unidas por el pádel, quienes tras intensos partidos aprovecharon para bajar el ritmo y ponerse al día. Entre raquetas, risas y comentarios sobre las mejores jugadas, la cancha fue solo el pretexto para encontrarse y disfrutar de una tarde distinta.
Más allá del marcador, lo que realmente cuenta para ellas es el tiempo compartido. Cada juego da paso a una charla animada, a noticias por contar y a planes por venir, y así consolidan una amistad que se fortalece con cada encuentro. Una tarde de deporte y buena compañía que deja las ganas de repetir pronto.