Andrés Payró y Nash Amaya.
Entre aromas, risas y miradas cómplices, varias parejas vivieron una velada distinta en la que el amor fue el ingrediente principal. La experiencia los llevó a compartir algo más que una cena, el placer de crear juntos, medir sabores y descubrir que cocinar en equipo también fortalece la relación.
La cita tuvo lugar en un instituto gastronómico de Torreón, donde elaboraron una exquisita tabla de quesos, bollos rellenos de queso crema y un filete de res envuelto en tocino con salsa Oporto. Para cerrar con broche dulce, prepararon un cheesecake de pistache con coulis de frambuesa que conquistó todos los sentidos. El ambiente cálido y los detalles especiales hicieron de la noche un recuerdo entrañable, demostrando que el amor también se cocina a fuego lento.




