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Arquitectura

Andrea Palladio, el arquitecto que reinventó la antigüedad

Inspiración que trasciende épocas

Villa la Rotonda. Imagen Villa la Rotonda

Villa la Rotonda. Imagen Villa la Rotonda

JESÚS TOVAR

Andrea Palladio, el arquitecto romano más importante fuera de Roma, es el más atemporal de los arquitectos; un teórico, tratadista y casi arqueólogo de ruinas que supo convertir su búsqueda en una referencia. Diseñó y construyó edificios públicos, privados, civiles y religiosos, palacios, casas de campo, iglesias y hasta puentes. 

Su trabajo se remonta al siglo XVI y es el vínculo más sólido entre la arquitectura de la antigüedad y la posterior. Se conservan cerca de 50 de sus obras llenas de belleza, evocación, memoria y gran vigor. Las más importantes se encuentran en la región italiana del Véneto, muy cerca de la ciudad de Venecia. Ahí, su trabajo fue tan importante que ya en su época era imitado y lo sigue siendo en todo el mundo hasta el día de hoy.

Tuvo la virtud de reinterpretar lo clásico de forma magistral y llenar con ello todos los huecos que existían en la cronología de la arquitectura italiana. Sus edificios tienen proporciones refinadas que aspiran a la eternidad.

Basílica palladiana en Vicenza. Imagen Getty Images copy
Basílica palladiana en Vicenza. Imagen Getty Images copy

INICIOS

Andrea di Pietro dalla Gondola nació el 30 de noviembre de 1508 en Padua, Italia. Su padre era un molinero que transportaba trigo molido hasta Venecia por lagunas y canales. Sin embargo, Andrea heredó el oficio de su padrino y con 13 años ingresó como aprendiz en el taller del cantero, donde aprendió el oficio muy joven y entendió el comportamiento de cada piedra como el escritor comprende la función de cada vocal.

Bartolomeo Cavazza le enseñó el comercio de la piedra tallada y la construcción de casas desde cero. En Vicenza trabajó con Giovanni di Giacomo da Porlezza y con Girolamo Pittoni en obras públicas y privadas de arquitectura y escultura. La ciudad quería sobresalir en el mapa cultural por medio de grandes proyectos, lo que benefició al arquitecto.

Gracias a varios viajes, Palladio —nombre que surgió en honor a Palas Atenea, diosa de la sabiduría— conoció profundamente la arquitectura de Roma y allí copió, medió y estudió las obras de los antiguos y de algunos contemporáneos como Donato Bramante, autor del nuevo proyecto del Vaticano.

Con el tiempo, el trabajo de Palladio fusionaría lo público con lo privado, lo civil con lo religioso, todo bajo una visión muy personal. Durante la década de 1530 consolidó su posición profesional y la de su taller con el diseño del altar de la catedral de Vicenza (ejecutado entre 1534 y 1536).

Fachada de la iglesia de San Giorgio Maggiore. Imagen Dreamstime
Fachada de la iglesia de San Giorgio Maggiore. Imagen Dreamstime

ETAPA MADURA

Las villas le darían a Palladio una fama indiscutible. Con su construcción, los nobles de Venecia trataron de asegurar sus fronteras y el abastecimiento de alimentos cultivando terrenos a los que se podía llegar a caballo desde la ciudad en un día. Después de mucho pensar y proyectar, el arquitecto dio con una propuesta que pasó de ser una granja en el centro de una propiedad agrícola a una casa que llevaba la cultura de la ciudad al campo.

Su primera villa fue la Godi, en 1537, y luego vendrían otras muy famosas como la Pisani, la Cornaro, la Barbaro, la Foscari, la Malcontenta y la Rotonda, posiblemente la mejor de todas. Esta última comenzó su construcción en 1566 y tiene mucho de templo clásico. Es un espacio de planta central que parece buscar la cuadratura del círculo, una paradoja genial, y que tuvo un óculo abierto como el Panteón romano hasta que posteriormente fue cubierto.

En 1549, Palladio realizó su mayor obra civil: la basílica de Vicenza. Esta urbe invirtió más en su basílica que Venecia en su biblioteca y con una población ocho veces menor. Para el desarrollo de este edificio afrontó varios problemas y sobrevivía a duras penas con el apoyo de amigos y clientes que llevaban su proyecto frecuentemente ante el Consejo de la ciudad.

A partir de 1550, el arquitecto entró en su época de madurez profesional. En 1570 se publicaron sus Cuatro libros de la arquitectura, con mayor influencia de Serlio que de los famosos teóricos Vitruvio o Alberti. En algunas páginas habla de aquellos a quienes admiró dentro de su oficio, de aquellos a los que quiso como hombre y también sobre la búsqueda de la felicidad, el objetivo último de todo.

Teatro Olímpico de Vicenza 2. Imagen Wikimedia Commons
Teatro Olímpico de Vicenza 2. Imagen Wikimedia Commons

SAN GIORGIO MAGGIORE

En el año 982 la isla San Giorgio Maggiore fue cedida a los benedictinos y con el paso de los siglos su convento fue ganando mucho prestigio económico y político. Para el siglo XV se buscó su renovación junto con la de la iglesia. Palladio construyó el refectorio entre 1560 y 1562. Después, en 1565, se le comisionó el diseño de la nueva iglesia, cuyos muros y cubiertas fueron terminados en su totalidad en 1575. El domo, por su parte, fue construido un año después y en 1591 se completó el coro largo de los monjes. La parte final de la obra fue la fachada principal, erigida entre 1597 y 1610.

Este templo, por su ubicación, es el complemento visual perfecto para todos los edificios de la Plaza de San Marcos, localizada en una isla vecina. La estructura de la fachada de Palladio intensifica su dinamismo a partir de un eje central. En ella se intercalan tabernáculos —como el de la Puerta Romana en Ravena— con columnas dóricas sobre bases altas posiblemente inspiradas por el Arco dei Gavi, una solución poco ortodoxa para la época.

El campanario de la parte posterior del conjunto fue añadido en el siglo XVIII como contraparte del campanario de la Plaza de San Marcos. Esto, sin duda, conecta urbanísticamente los dos conjuntos y contrasta los cuerpos horizontales con su verticalidad.

La planta de la iglesia aparece con un gran transepto compuesto por dos rectángulos cruciformes y con conchas adicionadas como remates en su parte final. Sus dimensiones fueron cuidadosamente diseñadas por el arquitecto, conocedor de las proporciones y la armonía.

La longitud de la nave corresponde exactamente a la longitud de su eje transversal, y se divide en tres grandes áreas gracias a una franja de columnas de orden corintio colocadas sobre pedestales. Más allá y encima del entablamento, las cubiertas tienen forma de bóvedas de cañón y están iluminadas con ventanales en forma de media cuña.

Este templo consagraría a Andrea Palladio como el mayor arquitecto de Venecia. Logró sintetizar de un solo golpe el lenguaje de Alberti en la fachada, el de Miguel Ángel en el convento y el de Brunelleschi en el interior de la iglesia. Su importancia solo podría compararse con la nueva Basílica de San Pedro en Roma.

Había conseguido volver realidad el sueño de los renacentistas: dar con una forma que sintetizase el espíritu de los templos paganos de planta central con el de las iglesias cristianas de planta longitudinal. Este proyecto es uno de los cimientos del barroco europeo que se desarrolló más tarde en Europa y en todo el mundo.

FINAL DE SU VIDA

En 1575, una epidemia de peste asoló Venecia y Palladio prometió construir una iglesia dedicada a Cristo Salvador si la desgracia se detenía. Así ocurrió y, de nuevo, hizo dialogar el círculo con la cruz de forma similar a las termas de Caracalla en Roma, ciudad que siempre vivía en su imaginación.

Su última obra fue el teatro clásico para la Academia Olímpica cerca de 1580, año de su partida de este mundo un 19 de agosto.

Nunca dejó de experimentar sobre el papel, tuviera cliente o no, y muchas veces mantuvo abiertos varios frentes y dejó los detalles finales de sus construcciones a sus propietarios.

Con toda seguridad Palladio es el arquitecto con más influencias y más influyente de la historia, el último de la antigüedad y el primero del neoclasicismo dieciochesco. Un faro que logró alcanzar la meta de la eternidad, la más noble a la que cualquier arquitecto puede aspirar. Siempre será una góndola salvadora en medio de las aguas de la turbulenta arquitectura de ayer y hoy.

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