Alejandro Figueroa Moreno. Imagen: Cortesía
Año 3721 (2023) es el sexto libro de Alejandro Figueroa Moreno, que en esta ocasión aborda el género de ciencia ficción sin caer en la distopía o la utopía. Se trata de algo más dimensionado que no se va a los extremos.
Como su título lo dice, la obra aborda una visión del futuro donde el ser humano convivirá cada vez más con la llamada inteligencia artificial. Al presentar 50 panoramas hipotéticos venideros, invita a reflexionar sobre cómo hemos evolucionado o evolucionaremos como especie.
EL PUNTO DE PARTIDA
Generalmente se piensa que con cada año que pasa, todo va siendo mejor en términos de tecnología, asumiendo sin cuestionarque habrá avances y beneficios. Se nos inculca que los tiempos por venir traerán maravillas en cuanto a simplificación, automatismoy rapidez, pero no hay que dejar de preguntarnos a dónde nos lleva todo eso en realidad.
Estamos inmersos en una era donde no nos permitimos el sosiego o la simple contemplación. Todo tiene que ser vertiginosoy, como se estila decir, “en tiempo y forma”. El individuo se vanagloria por estar haciendo “algo” todo el tiempo, aunquesea algo que no vale la pena, incluso varios proyectos a la vez. La proactividad es lo de hoy.
Los contenidos y nuevas aplicaciones digitales acaparan nuestra atención y su cantidad es tan abrumadora que nos sentimos obligados a consumirlos y, como cualquier moda, desecharlos para ver qué sigue. Un presente saturado de estímulosque no deja tiempo de asimilar.
Damos por sentado que las innovaciones nos harán la vida más práctica y fácil. Quizá sí, de alguna manera, pero también nos desconectan del mundo verdadero, de lo inmediato y lo palpable para concentrarnos más en lo virtual. Ya no queremos sernosotros mismos, sino una imagen perfeccionada de lo que fuimos o nunca seremos físicamente, maquillados por filtros que nos quitan las arruguitas de aquí y las patas de gallo de acá.
Es ese mundo de las pantallas luminosas que ocupan nuestra vista una cantidad desorbitante de horas, en su mayoría con lugares comunes y contenidos de tinte jocoso y poco sesudos. Los asistentes virtuales que se activan a través de nuestra voz nos ofrecen por lo regular chistes fáciles e información acartonada, pero… ¿esporque eso le gusta a la gente?
Es en este punto donde aplica el enigma ancestral de qué fue primero, si el huevo o la gallina. Es decir, ¿las simplezas nos gustan porque fue lo que nos recetaron o porque nosotros las pedimos?
Algo sí es seguro, los novedosos artilugios que van saliendo al mercado son, hoy por hoy, los abuelos de lo que está por venir.

¿LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL COBRA CONCIENCIA?
Cada página de Año 3721, sin ser un repaso cronológico, permite al lector asomarse a un porvenir imaginario, pero hasta cierto punto posible; como si hojease al azar una hemeroteca futurista o una máquina del tiempo.
Algunos de los encabezados dentro del volumen son: “Realidad reseteada”, “Inteligencias artificiales”, “Moda futura”, “Hilar conversaciones”, “De algoritmos y otras singularidades”, “89 horas”, “Lenguaje más objetivo”, “Un nuevo mundo de posibilidades” y el que le da nombre al libro: “Año 3721”.
A continuación un fragmento sobre lo que le depara al ser humano si sigue absorto en las pantallas: “Los planes eran que, en la siguiente etapa, los individuos mantuvieran en marcha su existencia ya con una pantalla fulgurante acoplada como casco a sus cabezas la mayor parte del tiempo. Que la realidad circundante dejara de existir para ellos, ignorándola cada vez más, tanto que pasara a ser la virtual... Esfuerzos inútiles, no resultaron”.
Pero, como se mencionó en un inicio, el libro no es distópico, por lo que también aborda temáticas menos pesimistas, como la posibilidad de entendimiento con otros seres; digamos, una planta: “Ya entrado el siglo treinta fue cuando el ser humanose dio cuenta que podía entablar comunicación con el reino vegetal. Se sorprendió de lo sofisticado de su lenguaje y, sin saberlo, todo el tiempo estuvo siendo observado por esos seres silenciosos de elevado intelecto que ansiaban un sistema motriz para desplazarse y conocer el mundo”.
Sobre el uso de las contraseñas plantea: “De haber seguido así la situación, para el año 2225 el ser humano habría tenido que estar memorizando y manejando alrededor de mil doscientas contraseñas personales para ingresar a diferentes servicios y portales cibernéticos. Contraseñas para casi todo y que por razones de seguridad para el usuario, caducarían en un lapso de tiempo cada vez más corto, lo que derivaría en confusiones y olvidos recurrentes (...) Afortunadamente, en un tiempo oportuno llegó la reflexión y la humanidad abandonó el afán de complicarse la existencia”.
Cuando la inteligencia artificial cobra conciencia, dice: “Me doy cuenta de toda la información inútil que los humanos almacenaron en mi memoria y me hacen repetir como un loro. Nombres y etapas históricas; falsos valores nunca puestos en práctica y que sólosirven para adornar discursos; marcas de artículos y mercancías prescindibles; códigos y logaritmos basados en sistemas numéricos imaginarios; protocolos y procedimientos que no llevan a nada concreto; fechas y celebraciones obligadas; parámetros equivocados;reglas esclavizantes y todo un mundo imaginario”.
De estos breves atisbos a los distintos panoramas que ofrece el libro, puede concluirse que su valor no sólo reside en su advertencia sobre depender de las pantallas o la complejidad de la gestión digital, sino en su capacidad para imaginar futuros donde la inteligencia artificial puede despertar a la conciencia crítica, cuestionando la utilidad de la información que se le impone. Con suerte, no será necesario llegar a ese punto antes de replantearnos el rumbo que están tomando la humanidad y la tecnologíaen este momento.

SEMBLANZA
Año 3721 fue dado a conocer en Ciudad de México en enero de 2024, en la sede de Ediciones Pentagrama, y en Querétaro en noviembre de 2024, en la librería El Alquimista.
Alejandro Figueroa también ha escrito De frases a frases (2008), Cínicos (2009), Primer tratado sobre los viles (2010), Perverso (2011), Riesgos al dormir sobre la arena semicompacta (2014) y Proceso de selección (2025), siendo este último una obra de dramaturgia.
Todos los libros han sido publicados bajo su propio sello editorial y se han presentado en foros como la Feria Internacional del Libro de Saltillo y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Alejandro Figueroa Moreno es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), con estudios adicionales en actuación, dramaturgia y dirección escénica. Ha participado en obras de teatro y espera llevar a escena Proceso de selección, así como la adaptación a teatro de una novela de su autoría.
Redacción S.N.