Antes de la reforma judicial, Ejecutivo no tenía injerencia en designaciones: Académica
El jueves, la doctora en Teoría Política, María de Guadalupe Salmorán Villar ofreció un análisis de la reforma judicial en el Colegio de la Frontera Norte (Colef), donde planteó que el proceso no resulta democrático por el mero hecho de votar a los jueces.
Salmorán Villar es investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM con estudios en Italia y especializada en democracia, actores de la representación e instituciones políticas.
En la conferencia "Elecciones por voto popular de la Suprema Corte: entre legitimación y captura" la académica apuntó que se tiene el actual sistema judicial como inédito y único, siendo que el caso comparable de Bolivia, la votación sólo sirve para cuatro órganos, el Tribunal Constitucional, la Suprema Corte, el Tribunal Agrario y el Consejo de la Judicatura; del caso de Estados Unidos planteó que las cortes donde los jueces son votados corresponden a jurisdicciones pequeñas y una acotación muy limitada.
La académica aseguró que antes de la reforma judicial, el Poder Ejecutivo no tenía injerencia en la nominación y designación de magistrados, de juzgados de distrito y tribunales de circuito.
“Amplía de manera excesiva el poder del ejecutivo en la designación o en la composición de las cortes”, expresó.
Sostuvo que la reforma comprometió la independencia judicial porque sus consecuencias inmediatas fueron la destitución masiva y anticipada de jueces y juezas que permite a un solo gobierno el control total del universo de las candidaturas.
Salmorán Villar declaró que la reforma judicial colocó a personas sin experiencia que nunca habían sido juzgadores en tribunales y cortes, perdiéndose también la preparación y especialización que se venía generando de la carrera judicial.