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¿Apoyará Trump 'dictaduras tolerables' en Venezuela y Cuba?

Andrés Oppenheimer

Como muchos de ustedes, no estoy llorando porque el exdictador venezolano Nicolás Maduro esté languideciendo en una cárcel de Brooklyn. Tampoco me quita el sueño que la tiranía cubana pueda colapsar porque se le acabe el petróleo regalado de Venezuela.

Sin embargo, me preocupa cada vez más que el presidente Donald Trump se conforme con aceptar 'dictaduras tolerables' en La Habana y Caracas, priorizando la estabilidad por encima de las reformas democráticas.

Muchos políticos en Washington y en la diáspora venezolana me dicen que, con cada día que pasa, la presidenta encargada Delcy Rodríguez -la exvicepresidenta de Maduro - se está consolidando más en el poder con el apoyo de Trump.

Es cierto que Trump dijo que espera sumar a la líder opositora María Corina Machado en sus planes, echando para atrás su comentario anterior de que Machado no tiene "apoyo" ni "respeto" en Venezuela.

Pero Trump ha dejado muy claro que trabajará principalmente con Rodríguez para gobernar Venezuela en el futuro próximo. La ha calificado de ser una "persona fantástica", y la Casa Blanca ya dice que la invitarán a Washington D.C. pronto.

Trump tiene una larga historia de ablandarse ante líderes autoritarios que lo halagan, independientemente de si respetan la democracia o no. Lo ha demostrado, entre otros, con los dictadores Vladimir Putin de Rusia, Kim Jong Un de Corea del Norte y Viktor Orban de Hungría.

Según Trump, ha decidido apostar por Rodríguez porque ella estaría cooperando con Estados Unidos. La prioridad de Trump en Venezuela -además del petróleo- es mantener la estabilidad, especialmente antes de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos.

La gran pregunta es si Rodríguez no está engañando a Trump, fingiendo cooperar con él para ganar tiempo y consolidar el poder del régimen.

En una declaración que pasó casi desapercibida en medio de sus elogios a Trump, la líder opositora Machado advirtió a los legisladores estadounidenses el 16 de enero que "el régimen siempre intenta ganar tiempo".

Cuba podría estar jugando un juego parecido. Enfrentando su peor crisis en muchas décadas y bajo la amenaza de perder el petróleo de Venezuela, el régimen cubano podría fingir un repentino pragmatismo para calmar a Trump mientras espera que se vaya en 2028.

Antonio Ledezma, coordinador de política internacional de Machado y exalcalde de Caracas, se cuidó de no criticar a Trump cuando lo entrevisté pocos días atrás. Sin embargo, me dijo que la apuesta de Estados Unidos por Rodríguez es una "solución inmediatista" para evitar el caos que no traerá estabilidad a menos que exista una salida democrática.

Ledezma agregó que Machado y Edmundo González Urrutia -el candidato opositor que ganó las elecciones presidenciales de 2024, robadas por Maduro- deben ser parte de un plan urgente de transición.

Sin embargo, en el momento en que escribo estas líneas casi tres semanas después de la captura de Maduro, Trump todavía no ha hablado de fechas para restaurar gradualmente las libertades fundamentales en Venezuela.

John Bolton, exasesor de Seguridad Nacional de Trump, me dijo que Trump cometió un grave error al dejar a Rodríguez en el poder.

"Delcy, su hermano Jorge (presidente de la Asamblea Nacional), Diosdado Cabello (ministro del Interior) y Vladimir Padrino (ministro de Defensa) no están ahí para negociar su rendición y exiliarse en Cuba", me dijo Bolton. "Están intentando reafianzarse en el poder y consolidar su mando".

Bolton añadió que "podríamos sacarlos del poder, pero estamos perdiendo esa capacidad con cada día que pasa".

En efecto, el tiempo juega a favor de Rodríguez, porque los barcos de guerra de Estados Unidos probablemente no podrán quedarse frente a las costas de Venezuela para siempre. Y sin esa flota naval, el poder de Trump sobre el régimen venezolano disminuirá rápidamente.

Según me dicen expertos militares, el gigantesco portaaviones USS Gerald R. Ford será retirado pronto del Caribe, ya sea para reparaciones o para ser reasignado al Mediterráneo.

Esto significa que la capacidad de Trump para mantener la presión sobre Venezuela bloqueando sus exportaciones de petróleo disminuirá, quizás en cuestión de meses. Para entonces, salvo una fuerte presión del Congreso, me temo que Trump cantará victoria y se conformará con una 'dictadura tolerable' en Venezuela, y quizás pronto otra en Cuba.

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Escrito en: Junta de la Paz Estados Unidos Donald Trump

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