Cristo de las Noas (ARCHIVO)
Uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Torreón y que, además, se ha vuelto un ícono que ha ganado reconocimiento a nivel internacional, es el Cristo que se ubica en el Cerro de las Noas.
Con sus brazos extendidos y su mirada fija hacia la ciudad más grande de La Laguna, la figura del Cristo yace en uno de los puntos más altos del Cerro de las Noas, lugar que también es el centro de miles de creyentes que, cada cierto tiempo, se congregan en el mismo para agradecer o pedir por milagros.

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Estos sitios quedaron solo en el recuerdo de los lagunerosAdemás de ser considerado un emblema religioso de la región, es también un punto sumamente turístico para aquellos que visitan la región y buscan tener una fotografía de la memorable estructura.
Sin embargo, la figura del Cristo no siempre fue la misma que hoy en día podemos apreciar al voltear a ver los cerros, pues en sus inicios se trataba de otro monumento.
Este fue el primer Cristo de las Noas que tuvo Torreón
Y es que entre las décadas de los años 50 y 60, el Cerro de las Noas era adornado por una enorme figura de un Cristo un tanto diferente al que conocemos actualmente.

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En redes trasciende el rumor de que la colonia residencial alguna vez fue un cementerioFotografías preservadas por el Archivo Municipal de Torreón conservan parte de los recuerdos de aquella época, donde el 'protector de Torreón' era un Cristo más pequeño que el actual, con los brazos ligeramente suspendidos en el aire con dirección a la ciudad.
"Yo soy el camino, la verdad y la vida", decía la leyenda que yacía escrita en el regazo del Cristo.

Por poco más de 20 años, dicha figura del Cristo con los brazos de frente fue el emblema de Torreón, hasta que en 1983 fue reemplazada por el monumento que conocemos hoy en día.
El actual Cristo de las Noas fue concebido por el sacerdote José Rodríguez Tenorio y fabricado a partir de la autoría del artista Vladímir Alvarado.
