Este ejemplar sufrirá algunos cambios en su acuñación.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha oficializado una serie de modificaciones estratégicas para la moneda de 10 pesos mexicanos que entrarán en vigor durante este 2026. El objetivo primordial de esta transición es optimizar los costos de producción y, fundamentalmente, robustecer los sistemas de seguridad mediante la incorporación de elementos tecnológicos más sofisticados que dificulten su falsificación.
Estos son los cambios que sufrirá la moneda de 10 pesos mexicanos
Aunque el diseño icónico que conocemos no presentará cambios visuales disruptivos por el momento, el verdadero giro radica en su metalurgia. Según lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la nueva estructura de estas monedas abandonará sus aleaciones tradicionales para integrar materiales de alta resistencia y valor:
- Núcleo: Se utilizará plata sterling, alpaca plateada o acero recubierto de níquel.
Esta actualización en los componentes busca no solo una mayor durabilidad ante el desgaste diario de la moneda de 10 pesos, sino también una estandarización técnica que permita al Banco de México un control más preciso sobre la masa monetaria circulante.
¿Qué ocurrirá con las monedas actuales?
Es importante aclarar que este anuncio no implica la salida de circulación de las monedas de 10 pesos que actualmente portamos en nuestros bolsillos. Hacienda ha confirmado que los ejemplares anteriores conservarán su valor nominal y podrán seguir utilizándose para cualquier transacción de forma normal. El cambio es un proceso de fabricación que se irá introduciendo de manera gradual.
Se espera que en las próximas semanas las autoridades publiquen detalles técnicos adicionales y especificaciones sobre la fecha exacta en la que estas nuevas piezas comenzarán a ser distribuidas en las instituciones bancarias de todo el país.