Los retos de Sheinbaum
Disociar narcotráfico y política
Trampas de Bolaños Cacho
El senador ahora sin partido, Enrique Inzunza, decidió darle un toque poco amable al segundo informe de labores de la presidenta Sheinbaum. Operador estelar de lo hecho por Rubén Rocha Moya en el gobierno de Sinaloa y miembro de la lista de diez requeridos por una corte de Estados Unidos al considerarlos cómplices del narcotráfico, Inzunza retornó al Senado, se declaró inocente y urgió a la Fiscalía General de la República a declarar lo mismo.
No es un reto mayor a Palacio Nacional, como el de Rocha Mayo al regresar sin aviso a su oficina de Culiacán, pero da ejemplo gráfico y mediático de algunos de los retos principales que enfrenta Sheinbaum: evitar que persista la percepción de complicidades entre el crimen organizado y personajes relevantes de la Cuarta Transformación, someter a sus líneas políticas estratégicas al segmento morenista que parece tener otros faros y derroteros (es decir, la guía a lo largo de una ruta, no confundir con aventuras destinadas al fracaso), y reducir los puntos de fricción con el trumpismo que sigue ansioso por conseguir piezas de exhibición para consumo electoral gringo.
Inzunza reapareció ayer dando una bravía conferencia de prensa delante de un amplio letrero con la leyenda “Plenaria Morena Senado”. Deja los asientos guinda pero es probable que siga votando en el mismo sentido que Morena, aunque los conseguidores de voluntades ajenas ya están explorando alternativas para no poner en riesgo la mayoría calificada necesaria para aprobar iniciativas como la contraria a la doble nacionalidad cuando se aspira a altos cargos de representación popular. Bueno, esos brillantes estrategas están considerando hasta la posibilidad de llegar a acuerdos con uno que otro “opositor” actual para completar la aritmética deseada.
Al consumarse el acuerdo entre bancadas de la 4T a favor de Raúl Bolaños Cacho Cué, la cámara de diputados ya tiene como presidente de su mesa directiva a un legislador tachado en 2021 por unanimidad en la Suprema Corte de Justicia de la Nación como promotor de un artículo contrario a la Constitución para pretender la extensión del periodo de ejercicio del entonces presidente de tal corte, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, actual coordinador de una área de la oficina de la presidencia de la República.
De manera absolutamente tramposa, Bolaños Cacho Cué, entonces senador del Partido Verde Ecologista de México, filtró de último momento el once de abril de 2021, antes de la votación que los legisladores consideraban se haría sobre lo previamente conocido y discutido, un sorpresivo artículo transitorio para conseguir que el periodo de Zaldívar se alargara un año y once meses y así dejara el cargo al mismo tiempo que quien presidía el país, Andrés Manuel López Obrador, quien consideraba necesaria esa extensión de mandato por considerar a Zaldívar como pieza indispensable para realizar la reforma judicial.
La propuesta fue votada favorablemente, Zaldívar tardó meses en anunciar que no la aceptaría, y la Corte terminó declarándola contraria a la letra constitucional, que establece que los presidentes de la Corte solo deben durar cuatro años en el puesto. El tramposo senador oaxaqueño, quien fue secretario particular y funcionario con Alejandro Murat en el Infonavit y el gobierno de Oaxaca, ahora es diputado y ya preside la directiva de San Lázaro por un año. A ver qué transitorios de última hora alcanza a filtrar.
Y, mientras se asientan, o se agudizan, los ánimos en la cámara de senadores luego de la designación de Higinio Martínez como presidente de la mesa directiva, con los opositores a la trinidad 4T a la espera de conflictos internos en el guinda que puedan ser aprovechados, ¡hasta mañana, con la disminuida maquinaria televisiva de Ricardo Salinas Pliego en busca de reacomodos y diseños que intentan disimular sus problemas económicos y su mayor pérdida de credibilidad!