Con el plazo casi agotado para la constitución de alianzas para los próximos comicios en Coahuila para la renovación del Congreso local, el escenario político en el estado rumbo a las elecciones del 7 de junio de 2026 refleja una competencia marcada por alianzas estratégicas y partidos que buscan consolidar o recuperar espacios en el poder legislativo local. De tal suerte que se elegirán 16 diputaciones de mayoría relativa y 9 de representación proporcional, en un contexto donde las tendencias nacionales y la coyuntura internacional también influirán en los resultados.
Para este nuevo capítulo electoral, el partido dominante, el PRI, irá en alianza con -UDC (Unidad Democrática de Coahuila): con el ello, el Revolucionario Institucional que mantiene su tradicional fuerza en el estado, especialmente en las zonas urbanas de Saltillo y Torreón, buscará reforzar su presencia con la alianza con UDC, partido local con influencia en la región norte (Acuña y Piedras Negras). Esta coalición pretende asegurar la mayoría en el Congreso, y de paso, hacerle zanjar algún avance del morenista alcalde nigropetense, Jacobo Rodríguez.
En tanto, Morena coaligado al Partido del Trabajo, apuesta por capitalizar el desgaste del PRI y el arrastre nacional de la llamada "Cuarta Transformación". Aunque su presencia en Coahuila ha sido más limitada que en otros estados, la alianza busca consolidar distritos en las regiones más pobladas del Estado: la región lagunera - en los municipios colindantes a Torreón y en áreas populares de Saltillo.
El Partido Acción Nacional -PAN- competirá en solitario, como lo hizo hace un más año para la renovación de alcaldías. Esta agrupación política acusa un claro debilitamiento en la entidad. Su fuerza se ha reducido desde 2018 y hoy se ubica como cuarta fuerza electoral. Su reto será conservar presencia en distritos urbanos de clase media, aunque las expectativas son bajas. En realidad ínfimas.
El Partido Verde y Movimiento Ciudadano, competirán también sin alianzas. El Verde intentará aprovechar su imagen ambientalista y su cercanía con el gobierno federal, mientras que MC buscará posicionarse como alternativa joven y urbana, aunque su estructura en Coahuila es aún incipiente. Quizá para el primero le alcance una diputación pluri, MC tiene un complicado pronóstico.
La novedad en esta ocasión será la participación de dos partidos locales de nueva aparición.
Por primera vez estarán en la boleta Partido Emiliano Zapata la Tierra y su Producto (PEZT) y Partido de la Revolución Coahuilense (PRC). Su influencia será limitada, pero podrían captar votos de protesta o regionales que afecten la distribución de representación proporcional.
Es una realidad que el PRI se muestra casi invencible para estas votaciones, no obstante la influencia externa nacional e internacional pueden ser factores.
El desgaste del gobierno federal y la polarización política influirán en la narrativa de campaña. Morena intentará capitalizar el discurso de continuidad - y de los apoyos sociales- mientras que el PRI buscará presentarse con las actuales fortalezas que existen localmente: un paraíso de seguridad en medio de un baño de sangre en otros estados de la república. El PAN, Verde y MC se posicionarán como alternativas, aunque con menor fuerza.
En lo referente al entorno internacional, factores como la volatilidad económica global, la relación comercial con Estados Unidos y la incertidumbre en los mercados energéticos impactan indirectamente en el electorado, reforzando la importancia de partidos con propuestas de estabilidad económica. El gobierno local particularmente ha sido cuidadoso de reflejar que mantiene una buena relación con Texas y en general con las inversiones extranjeras instaladas en Coahuila.
Así pues, es claro que por ahora PRI-UDC parte como favorito para mantener la mayoría en el Congreso local, aunque es natural que Morena-PT aspiren a crecer su presencia en el Congreso, máxime que el año siguiente serán las elecciones para las alcaldías. El PAN enfrenta un escenario adverso, que seguramente lo situará en una posición periférica, mientras que PVEM, MC y los partidos locales jugarán un papel marginal pero relevante en la conformación de la representación proporcional. El resultado final dependerá tanto de las estructuras locales como del clima político nacional, en un año marcado por la tensión económica y la polarización política.