Avanza propuesta de reconversión al cultivo de frijol en La Laguna
La reconversión de cultivos en la Comarca Lagunera podría traer beneficios significativos en materia de ahorro de agua, productividad agrícola y economía familiar. Así lo planteó Baudilio Rodríguez Abusaid, presidente de la Confederación Nacional de Productores Rurales (CNPR) de la región, al destacar que el frijol representa una alternativa viable frente a los cultivos tradicionales como maíz, sorgo y algodón.
De acuerdo con el dirigente, el frijol permite un ahorro de entre 25 y 30 por ciento de agua para riego, además de fijar nitrógeno en la tierra y mejorar la calidad de los suelos.
“Es un cultivo que genera mucha mano de obra y ofrece a las familias la posibilidad de guardar parte de la producción para su propio consumo, lo que se traduce en un ahorro en su economía”, explicó. La cosecha se obtiene en un periodo relativamente corto, de entre 80 y 90 días.
Señaló que la propuesta de reconversión ya fue presentada al gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, quien mostró disposición para atender la problemática agrícola de la región. También se expuso ante la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, quien entendió la petición y dejó abierta la posibilidad de mesas de trabajo conjuntas entre los gobiernos estatal y federal.
El programa contempla un precio establecido de 30 pesos por tonelada, con un esquema de apoyo de hasta cinco hectáreas por productor y un rendimiento estimado de tres toneladas por hectárea.
“Es un muy buen programa, y creemos que en uno o dos años podremos lograr una reconversión que ayude a mejorar los ingresos de las familias laguneras”, afirmó Rodríguez Abusaid.
La CNPR ha solicitado que el proyecto se extienda también a la Laguna de Durango, por lo que se pidió al gobernador de esa entidad respaldar la iniciativa. En este ciclo agrícola se prevé iniciar con la siembra de frijol, aunque aún no se tiene una cifra exacta de las hectáreas que se reconvertirán.
El plan cuenta con el acompañamiento del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), que aportará conocimiento técnico y respaldo científico para garantizar el éxito del programa.
“Estamos convencidos de que el frijol es una alternativa que puede transformar la realidad agrícola de la región, con beneficios ambientales, sociales y económicos”, concluyó Rodríguez Abusaid.