(EL SIGLO DE TORREÓN)
Un recorrido por la avenida Praxedis Guerrero exhibe una serie de deficiencias en la infraestructura urbana y los servicios públicos. A lo largo de esta vía, el deterioro de la carpeta asfáltica y la falta de mantenimiento continuo configuran un escenario que complica el tránsito diario tanto de peatones como de automovilistas.
La movilidad en la zona se ve directamente comprometida por fallas evidentes en el sistema de drenaje y alcantarillado. Los hundimientos en las rejillas pluviales y la ausencia de tapas en los registros obligan a los conductores a realizar maniobras evasivas, mientras que la falta de señalización oficial preventiva incrementa el riesgo de percances viales.
A la par del daño estructural, la acumulación de desechos representa un foco de atención en materia de sanidad pública. Las banquetas, márgenes de la vía y terrenos adyacentes han sido utilizados como vertederos irregulares donde se amontonan bolsas de basura, escombro, ramas secas y material de construcción, bloqueando el derecho de paso.




