Bancarizan a 12 mil refugiados en México
Más de 12 mil personas refugiadas con permiso de residencia en México han sido incorporadas al sistema financiero mediante la apertura de una cuenta bancaria, lo que les ha permitido acceder al empleo formal y recibir el pago de su salario, informó Banorte.
Felipe Medina, director ejecutivo de Captación de Banorte, explicó que la iniciativa surgió en 2022 a partir de una alianza con la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), luego de identificar que uno de los principales obstáculos para la integración laboral de esta población era la falta de acceso a una cuenta bancaria para el depósito de la nómina.
De acuerdo con ACNUR, la inclusión financiera también representa un desafío, ya que, pese a que la normativa permite abrir cuentas bancarias con la CURP y documentos migratorios, en la práctica muchas sucursales no reconocen esta documentación.
"Había personas que ya querían trabajar, integrarse al empleo formal y no encontraban una cuenta que les permitiera recibir sus recursos", señaló el directivo de Banorte.
Como parte del programa, el banco diseñó un esquema de apertura digital de cuentas que puede completarse en alrededor de cinco minutos utilizando un expediente simplificado, lo que permite a los refugiados recibir depósitos de salario de manera inmediata, realizar transferencias y operar con una tarjeta de débito digital.
Posteriormente, pueden obtener una tarjeta física a través de establecimientos comerciales, sin necesidad de acudir a una sucursal.
Medina explicó que Banorte también trabajó con empresas que contratan personas refugiadas para facilitar la apertura de cuentas durante el proceso de incorporación laboral.
Entre ellas se encuentran FEMSA, Mabe, LEGO y Alpura, cuyos equipos de recursos humanos fueron capacitados para acompañar el proceso.
El directivo aseguró que la bancarización ha permitido que estas personas se incorporen a la economía formal al recibir su nómina mediante el sistema financiero.
De acuerdo con el directivo, las cuentas de este segmento registran depósitos mensuales de entre 2 mil y 14 mil pesos, mantienen un saldo promedio cercano a mil 900 pesos y realizan alrededor de seis transacciones digitales al mes, entre compras electrónicas y retiros en cajeros automáticos.
Medina señaló que las empresas participantes han reportado menor rotación de personal y mayor productividad entre los trabajadores refugiados.
Explicó que, además del interés por integrarse al mercado laboral mexicano, una parte importante de esta población cuenta con experiencia profesional o estudios especializados que, por la falta de revalidación de documentos, inicialmente desempeñan puestos por debajo de su nivel de preparación, lo que facilita posteriormente su crecimiento dentro de las organizaciones.