El Banco de México recortó este jueves en 0.25 puntos porcentuales la tasa de interés de referencia, para ubicarla en 6.75 por ciento, retomando así el ciclo de bajas tras la pausa realizada en febrero.
La decisión no fue unánime, ya que tres integrantes de la Junta de Gobierno votaron a favor y dos en contra, reflejando posturas divididas ante el panorama económico.
El banco central explicó que el ajuste responde a su evaluación del entorno inflacionario, el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad de la actividad económica y el nivel de restricción monetaria alcanzado.
Consideró que la postura actual permitirá enfrentar riesgos como una posible intensificación del conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre la economía global.
Hacia adelante, Banxico señaló que analizará la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras para determinar si son necesarios nuevos recortes. Indicó que se mantendrá atento a factores internos y externos que influyen en la inflación.
En sus previsiones, el organismo anticipa que la inflación en México aumentará durante el primer semestre hasta 4.1 por ciento, para después moderarse y cerrar 2026 en 3.5 %.
La decisión contrasta con la adoptada recientemente por la Reserva Federal, que optó por mantener sin cambios su tasa de interés ante la incertidumbre derivada del conflicto con Irán.
La próxima decisión de política monetaria en México está programada para el 7 de mayo.